Wind in our sail


Me di cuenta entonces de que no necesitaba ser capaz de todo porque juntos éramos capaces de todo, que en este juego quizá no se gana pero se puede disfrutar con un buen equipo, y para qué estamos aquí si no es para disfrutar.

Me di cuenta de que por fuerte que soplara el viento eran más fuertes nuestros pulmones, que el aliento de uno solo podía impulsar las velas del resto.

Me di cuenta de que éramos una suerte de Power Rangers; asombrosos, sí, pero capaces de mucho más cogidos de la mano.
¡Me di cuenta de que éramos invencibles, joder!, y era verdad; que no había quien nos parara, que no se me ocurría nada que no pudiéramos hacer.

Megazord no es ninguna broma.

 

Weezer – Wind in our sail

And we can do so many great things together.

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El fin del camino


A veces toca decidir, coges un camino y andas. Había otras opciones, muchas, pero solo puedes caminar hacia un sitio cada vez.
A veces es fácil: hay señales, gente que sabe cómo se llega o qué desvío tomar para alcanzar tu destino. Eso cuando tienes un destino.
A veces te la juegas: puro azar, sensaciones, intuición.
A veces echas a andar, rezando por el camino para que aquello salga bien.
A veces rezas aunque no creas en nada.

A veces sientes que llegas, que lo tienes, que esta vez sí.
A veces estás seguro de que estás ante la última curva.
A veces tienes razón, pero giras y hay un muro.

A veces se acaba el camino y no hay nada, y todo ese tiempo que has andado es tiempo perdido.
A veces toca deshacer el camino.

Quizá a la próxima…

 

Mago de Oz – El fin del camino

Y no sé adónde ir si no es sin ti.

Miss you love


El problema no fue que no te quisiera sino que te dedicaras a comparar nuestras maneras de querer, viendo la mía como querer menos cuando quizá solo era querer diferente. Nunca dijiste aquello de No eres tú, soy yo, pero eras tú, que no te bastaba con querer y que te quisieran, que buscabas competir, que te empeñaste en llevar al amor el juego del yo más y no te valía ganar.

Yo te quería, claro que sí, pero a mi manera. Tú me querías a la tuya y a mí me parecía bien, pero al revés no: estaba mal, no era suficiente, tú más. Tú siempre más.
Lo aceptaba, pero tú querías reto, carrera, contrincante.
Yo al amor iba a participar, no a competir.

El problema fue que tú me querías ganar y yo solo te quería.

 

Silverchair – Miss you love

I love the way you love, but I hate the way I’m supposed to love you back.