Smile


Todo empezó con una sonrisa.

Esa es mi frase, el principio de mi historia, y no se queda ahí. Todo empezó con una sonrisa es mi nexo, mi todo, mi anáfora; mi figura retórica preferida. Le cambio el verbo cada día y la hago mi primer verso en cada estrofa.
Todo empieza con una sonrisa.
Todo crece con una sonrisa.
Todo cambia con una sonrisa.

Siempre.

Todo.

Y cuando llegue el final, porque algún día lo hará, romperé las reglas y me despediré una vez más con mi principio: todo acabará con una sonrisa.

 

Mikky Ekko – Smile

But the future is forgiven, so smile.

First light


Aunque esto se llame Empezando por el final soy muy de primeras frases. No lo son todo, pero ayudan a marcar el camino, el tono, el ritmo.
Una primera frase es una declaración de intenciones, un manual de ruta, un aviso a navegantes. Puede enamorar o cansarte, ganar tu atención, perderte, atraparte por completo… ¿no es todo lo mismo?
Cara o cruz. Bien o mal. Sí o no.

Al final no hay principio que no esté polarizado, pero eres tú quien decide hacia dónde orientas tu luz.

Dime, ¿cuál es la primera frase de tu historia?

 

Dustin Tebbutt – First light

I’m looking up to where we carved our names in stone.

Correcto


Definitivamente estoy al revés: tengo frío cuando la gente empieza a ponerse manga corta, me gana la nostalgia cada noche la batalla por el teclado como si fuera noviembre y mi cara está cada vez más roja. No me pongo rojo por vergüenza, que va a ser verdad que se pierde con los años, sino por lo de estar al revés: boca abajo la sangre se va acumulando, y aunque entiendo que debe haber un límite espero poder dar la vuelta antes de confirmarlo.

En general estoy bien, es primavera y es todo jijí, jajá y flores, pero por las noches me viene esto; el pasado, los fantasmas… como si mi vida me pasara por delante pero pasando por alrededor, y solo fragmentos concretos: cosas que no hice, cosas que hice mal.
Cada noche acabo preguntándome lo mismo: qué es mal, qué es bien… qué habría sido lo correcto.

Supongo que esa es la clave: lo correcto. Y no hay respuesta.

No me preocupan las dudas; ni siquiera la nostalgia o las noches en vela.
Me preocupa que no sea noviembre.

 

Jero Romero – Correcto

A veces tiene miedo a descubrir que sí, que a veces es correcto lo que opina sobre mí.