All my friends are falling in love


Me he quedado parado en la ducha. No es que sea un espacio que dé para mucho movimiento, pero me refiero a que estaba yo ahí inmóvil, con la cabeza en el limbo mientras me caía el agua encima. Con la canción y el plano adecuados podría haber sido una buena escena, intensa, dramática, quizá hasta emotiva; pero cuando no formas parte de una película lo único que es es un malgasto de agua.
Lo siento, de verdad.
Pasa que uno no controla donde se queda traspuesto.

No vivimos en una película, está claro, pero ojalá, ¿no? De esas fáciles, por favor, donde el chico conoce a la chica y se enamoran y todo es maravilloso y nada sale mal. De esas en las que hay un amigo que sale poco y siempre solo como elemento cómico. Que no tiene problemas, casi ni vida: su vida es solo vivir situaciones desternillantes, reírse y hacer reír. Y tiene un perro precioso.
Ojalá, pero sin ser ninguno de los protagonitas, qué pereza. Ojalá ser el amigo. Que no se centre la trama en mí: ¡que no haya trama! Que no haya drama.
Qué sueño, ¿no? Vivir de gag en gag.

Y que en alguna de mis escenas tontas mientras los otros dos se dan besitos suene esto.

The Vaccines – All my friends are falling in love

But then sometimes you should go with the flow

Just be you


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I felt like sharing a message today, but after I finished writing it I had second thoughts about whether to publish it or not. It was the kind of message I would read on someone else’s profile or wall or whatever and think oh god, not again. But I still thought publishing it was the right thing to do, and so I’ve done.

I think I’m mostly averse to motivational messages because I find them silly, or empty, or redundant. We all know that! But if this lockdown has taught me something is that there is nothing we all know. It might sound silly, or repetitive, or annoying… to me. I might feel like it’s obvious, like everyone knows it, but I’ve found myself reading many things these days that were obvious too and I hadn’t thought of. And they helped me.

I guess a message is worth sharing when there’s a chance that it may help even a 1% of the people reading it, because if something is clear now is that we’re all in this together.

Here’s the message.

Social media, video calls, (bad) news, things you must do, things you must feel… enough!
It’s okay to allow yourself to turn your head on all that from time to time.
Just breathe and do whatever you feel like doing. Feel whatever you’re feeling. It’s all good.
We’re all struggling. We’re all doing the best we can. There is no right or wrong.
You are you: don’t forget that.
Just be you.

Sé tú


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Hoy me apetecía compartir un mensaje, pero al terminar de escribirlo me han entrado dudas. Era el tipo de mensaje que leería en el muro o el perfil o lo que sea de otra persona y pensaría otra vez no, por favor. Pero aun así pensaba que publicarlo era lo correcto, y así lo he hecho.

Creo que mi aversión a los mensajes motivacionales se debe a que los encuentro tontos, vacíos, redundantes. ¡Todos lo sabemos! Pero si esta cuarentena me ha enseñado algo es que no hay nada que todos sepamos. Pueda que suene tonto, o repetitivo… para mí. Puede que yo sienta que es obvio, que todo el mundo lo sabe, pero he leído muchas cosas últimamente que también eran obvias y no se me habían ocurrido.
Y me han ayudado.

Compartir un mensaje tiene sentido si existe la posibilidad de que pueda ayudar aunque sea a un 1% de la gente que lo lea, porque si algo está claro ahora es que estamos en esto juntos.

Aquí está el mensaje.

Redes sociales, videollamadas, (malas) noticias, cosas que tienes que hacer, sentir… ¡basta!
No pasa nada por darle la espalda a todo eso de vez en cuando.
Respira… y haz lo que de verdad te apetezca hacer. Siente lo que sea que estés sintiendo.
A todos nos está costando esto. Todos lo estamos haciendo lo mejor que podemos. Y eso es suficiente.

Tú eres tú: no lo olvides.
Sé tú.