Anywhere with you

No entiendo a esa gente que dice que iría con alguien hasta el fin del mundo como si eso fuera de lo más romántico, porque no lo es. ¡Por supuesto que irías con esa persona hasta el fin del mundo! ¡Iría hasta yo y no la conozco! Al fin del mundo vas con quien sea, que eso no se ve todos los días (aunque cada vez se sienta más cerca). Vas más por la experiencia que por otra cosa.

Iría contigo hasta la Luna. ¡Pues claro! Hasta Marte. ¡Nos ha jodido!
Ir con alguien a sitios increíbles con los que solo podemos soñar no es amor, a no ser que pagues tú.

Iría contigo a todas tus reuniones inútiles, a bajar la basura, a ese atasco de tres horas de un viernes después del trabajo, a cambiar el rollo de papel higiénico, a comprar ropa un sábado por la tarde, a comer con tu familia cada domingo, a Teruel, a una llamada a tres con cualquier servicio de atención al cliente…

Iría contigo literalmente a cualquier sitio.

Eso sí es amor.

Mat Kearney – Anywhere with you

I’d go anywhere with you.

Quién me ha robado el mes de abril

Te leía poco a poco porque por cada página tuya yo escribía otras diez en mi mente, que cada uno de tus gestos evocaba diez ideas y diez sensaciones cada palabra. No era capaz de leerte más deprisa porque no estaba seguro de poder sentir tanto en tan poco tiempo.
Te leía con calma porque si lo importante es el viaje para qué correr.
Te leía despacio por miedo, a malgastarte, a que te acabaras.
Te leía.

Ahora me han quitado el libro y no sé cómo sigues.

Joaquín Sabina – Quién me ha robado el mes de abril

Lo guardaba en el cajón donde guardo el corazón.

No se puede más

Desde niño he usado los sueños para escapar, porque existen muchos mundos y por qué no iba a querer yo explorarlos.
Siempre me ha gustado explorar, descubrir lo desconocido y quitarle el des.
He soñado mucho, aunque dicen que todos lo hacemos; pero yo a menudo tengo la suerte de recordar esos viajes. Recuerdo cada color, cada palabra, cada gesto.
He soñado tanto que no siempre he tenido claro qué era real y qué no; tanto que a veces me he preguntado si no era este mundo el sueño.
De un modo u otro esos mundos siempre eran mejores que este, no porque este fuera malo, pero siempre se puede ir a más, ¿no?

Ayer fue domingo. Lo pasamos juntos. Me fui a dormir…
…y soñé con cada color, cada palabra, cada gesto.
Quizá no siempre se puede ir a más.

Pastora – No se puede más

Y es que sí se puede más, sí se puede más, sí se puede más.