Dangerous night


Que a veces el mundo desaparece y ahora es una de esas veces,
que no hay nadie,
tú y yo.

Tú y yo, y si me descuido solo tú,
que uno a sí mismo se mira poco
y cómo si tú eres la alternativa.

Volamos en círculos,
aunque supongo que da igual la trayectoria.
¡Volamos!

Vuelo.
No hago otra cosa desde que te conozco.

Está el parque lleno de gente que no veo,
que no hay mundo,
pero me escondo detrás de una espalda
para ver si te das cuenta,
si me echas de menos,
si vienes a buscarme.

Entonces los veo.

Se miran. Se tocan. Se besan.
Sonríen.

Vuelo a por ti: qué más da quién busca a quién.
Quiero eso.
Mirarte. Tocarte. Besarte.
Sonreír.

Qué más da que no podamos.

Quiero volar a tu lado.

 

Thirty Seconds to Mars – Dangerous night

What a dangerous night to fall in love.

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Bad poetry


No buscaba el amor, pero supongo que de algún modo esperaba encontrarlo. En ti, en ti, en ti.
Cada ti era un tú diferente, y en cierta manera diría que siempre el mismo.
Todos me preguntaban en algún momento qué es poesía, porque aparentemente ya nadie lee, y lo hacían mientras clavaban en mis ojos sus pupilas cuidadosamente envueltas en colores que sí, mayoritariamente eran tonos de azul. Me cago en Bécquer.
Lo triste es que poesía eran ellos, siempre, cada tú, y eso estaba mal, joder, que poesía no puede ser cualquier cosa.

No buscaba el amor, pero supongo que de algún modo esperaba encontrar a alguien que fuera poesía… hasta que me di cuenta de que no lo iba a hacer si seguía buscando en el saco de esa gente que no sabía qué era poesía. Ningún sentido.
Lo siento, Bécquer, esa rima está mal: si no sabe qué es poesía no puede serlo. Y ya está.

No buscaba el amor, pero supongo que de algún modo esperaba encontrar a alguien que me dijera que poesía soy yo.

 

Megan Nash – Bad poetry

A little something to remind you of me.

Too good at goodbyes


Nos hacemos mejores con el tiempo; mejores en todo.
Nos hacemos mejores hasta sin querer.

Yo no quería, juro que no, pero lo soy.
Soy mejor en muchas cosas, bravo, y qué putada.

Me he vuelto un as en las despedidas,
en no leer adioses como hasta luegos,
en no buscarte otra vez luego
y en dejar de querer rimarte siempre a ti contigo.

Ahora cuando te vas te has ido.

Soy el amo del punto y final.

 

Sam Smith – Too good at goodbyes

And every time you leave me, the quicker these tears dry.