When we’re together


No te echo de menos, ni te pienso, ni me acuerdo de ti cuando no estás. Esta es la excepción, aunque podría decirse que estoy escribiendo sin pensar.
Siempre escribo sin pensar.
Esta podría ser la excepción aunque no debería contar demasiado.
El resto del tiempo nada.

Luego estás y solo estás tú, y quizá solo me parece raro porque antes no era capaz de entenderlo, que no puedes vivir el momento cuando el momento no está pasando, y para qué intentarlo.

No me buscas o no lo parece, y yo tampoco, todo muy casual, pero acabamos juntos. Cada vez.
Supongo que quizá quiere decir algo, que quieres o quiero o queremos decir algo, pero qué más da: ahora no puedo vivir ese momento.

No te echo de menos. No te pienso. No me acuerdo de ti cuando no estás.
Pero a veces estás.

 

Joshua Radin – When we’re together

You are the only one and we’ve just begun.

Our house


Todo el mundo sabe que cuando estás buscando piso no puedes quedarte con el primero que ves, que eso no es buscar de verdad sino conformarte y uno no llega lejos siendo un conformista.
Cuando estás buscando piso tienes que ver uno tras y otro, y solo cuando ya has visto los suficientes (¿diez?, ¿veinte?, ¿más?) puedes empezar a tomar decisiones.
Hacerlo antes sería una locura.
Todo el mundo lo sabe.

Todo el mundo sabe también que si un piso merece realmente la pena va a durar poco en el mercado, que no va a estar esperándote a ti porque un piso no espera. Un piso es, a lo sumo, parte de una manzana; nunca pera.

¿Qué sentido tiene ver los primeros pisos entonces? Aún no has visto los suficientes como para poder elegir uno de ellos y cuando ya lo hayas hecho será tarde, y no puedes saltártelos porque entonces los siguientes serían los primeros.
En ningún otro contexto fue tan cierto aquello de que los últimos ya sabéis.

¿Deberías asegurarte de que los primeros pisos que ves no merecen la pena o es hacer trampa?
¿No sería más fácil dejar de escuchar a todo el mundo?


Esta entrada no habla de pisos.

 

Madness – Our house

Something tells you that you’ve got to get away from it.

Find me


Porque a veces la llevas pero no siempre; sería demasiado aburrido.
Ese es el juego: cazador-cazado, pillador-pillado, salvador-salvado. Algo así.
Ahora te toca esconderte.

Está contando en voz alta, hacia atrás, diez, nueve y el resto de números. Ya sabes cómo va eso, que si ocho, que si siete, pero tiemblas. Tiemblas por si sale mal, no el juego en sí sino tu juego.

Es sencillo y nunca lo es. Las reglas son claras pero ganar no siempre es ganar, sobre todo si lo único que quieres es que te encuentre. Y te entra el miedo de haberte escondido demasiado bien.

Cinco, cuatro, tres.
Siempre es el tres, ¿verdad?

Eres grande, lo sabes. Eres mucho más grande que esa farola. ¿Podrías ser más obvio? Aunque es normal si tenemos en cuenta que ni siquiera querías jugar.

Las cosas que hacemos por amor.

Dos, uno.

 

Sigma ft. Birdy – Find me

If you’re ready, heart is open, I’ll be waiting, come and find me.