What you do to me


Dicen que practicando se mejora y en eso estoy, aunque nunca te hago justicia y no puedo dejarlo. Quiero, claro que quiero, que a veces esto se convierte en una carga, pero no puedo parar hasta que no lo consiga, ¿verdad?

Si sigo escribiendo cada día es porque nunca soy capaz de explicar eso que siento cuando me miras, y sería una pena que se quedara el mundo sin saber lo que me haces con los ojos.

 

Not Your Dope ft. Oly – What you do to me

And you know, you know, you know what you do to me.

High on humans


¿Hace cuánto que no escribo acerca de tus ojos? No lo sé, y eso solo puede significar que la respuesta es demasiado. Tus ojos, tuyos y a la vez de tanta gente, esos que hoy están en un rostro, mañana en otro y mi cabeza no me permite pensar más allá, que nunca paso del mañana y qué más da si aún es hoy.

Son azules, hoy al menos. A ratos verdes, alguna vez marrones… generalmente azules. Como el mar. ¿Qué sería de mí sin el mar?
Si no soy marinero es porque ya no está de moda y soy muy hipster; de lo contrario estaría en un barco siendo salpicado por la brisa, siempre bajo una vela sin arder, que a mí no me quema el fuego sino el azul de tus ojos, mi mar, ese que calienta por dentro.

No sé cuánto hace que no escribo acerca de tus ojos, pero no los olvido; y cómo hacerlo si están en todas partes: en ella, en él… y ayer otra vez en ti.

 

Oh Wonder – High on humans

Now I’m locking eyes with a silent stranger.
Don’t run. Don’t hide.

Late to the party


Las mejores fiestas que recuerdo son aquellas que me he perdido,
esas a las que he llegado cuando ya habían encendido las luces,
cuando sonaban las lentas o ni siquiera eso.

De las mejores fiestas que recuerdo solo compartí el final con aquellos que fueron:
el resto del tiempo lo pasé contigo,
perdidos en buscar excusas para entretenernos,
corriendo sin prisa hacia donde no era,
bailando canciones que no sonaban,
sintiéndonos más dentro mirando desde fuera que esos locos que creían vivir el momento.

En las mejores fiestas que recuerdo cambiamos alcohol por aire fresco, cuerpos por árboles, neones por estrellas, música por suspiros, gritos por roces…
Siempre había tiempo, cinco minutos más para otra locura y otros cinco.

Contigo siempre era pronto para llegar tarde.

 

Kacey Musgraves – Late to the party

And who needs a crowd when you’re happy at a party for two?