Los días raros

A lo mejor no te digo mucho que te quiero, pero cuando sé que vas a meterte en la ducha corro a poner la toalla en el radiador para que esté caliente cuando termines, que las palabras te pueden hacer sentir muchas cosas, pero cuando sales de la ducha en invierno no necesitas un poema.
Que soy raro, aunque eso ya lo sabías; y a lo mejor raro es lo que nos hace falta.

Vetusta Morla – Los días raros

Nos quedan muchos más regalos por abrir.

Heather

Por si sirve de algo, no era por ti que te odiaba: era por mí. Envidia, supongo. Uno crece creyendo eso de que si quieres puedes y luego la verdad es que no siempre. Imagínate si no, menudo desastre.
Yo quería, vaya que sí, pero no podía; y tú ahí como si la cosa no fuera contigo, lo mismo hasta sin querer, y pudiendo.
Y qué rabia.

Conan Gray – Heather

But then again, kinda wish she were dead.

Quién me ha robado el mes de abril

Te leía poco a poco porque por cada página tuya yo escribía otras diez en mi mente, que cada uno de tus gestos evocaba diez ideas y diez sensaciones cada palabra. No era capaz de leerte más deprisa porque no estaba seguro de poder sentir tanto en tan poco tiempo.
Te leía con calma porque si lo importante es el viaje para qué correr.
Te leía despacio por miedo, a malgastarte, a que te acabaras.
Te leía.

Ahora me han quitado el libro y no sé cómo sigues.

Joaquín Sabina – Quién me ha robado el mes de abril

Lo guardaba en el cajón donde guardo el corazón.