No te pude retener


La gravedad del asunto es que te veo caer, no en sentido metafórico, que yo estoy arriba y te resbalas. Siento poco a poco cómo te alejas, aún conmigo pero a punto de dar el salto, recorriéndome con suavidad el rostro antes del adiós. Me erizas la piel y no es justo; no eres justa. Nunca es justo el que se va.

Fuimos uno no hace tanto, tú y yo. Te llevaba dentro, o te llevé.
Es más difícil así, cuando pierdes algo que era tuyo, una parte. Te quedas como incompleto, un vaso medio vacío. Puedes volver a beber, pero ¿es lo mismo?

Estás fuera, aún en contacto pero callando a gritos que somos dos, independientes, tú por un lado, yo por otro. La gravedad del asunto es que te veo caer, a ti y a otras tantas que como tú en algún momento fueron mías.
Siempre he sido incapaz de reteneros.

 

Vanesa Martín – No te pude retener

Tu cuerpo quería más vivir, y yo vivir en ti sin más… 

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Smile


Todo empezó con una sonrisa.

Esa es mi frase, el principio de mi historia, y no se queda ahí. Todo empezó con una sonrisa es mi nexo, mi todo, mi anáfora; mi figura retórica preferida. Le cambio el verbo cada día y la hago mi primer verso en cada estrofa.
Todo empieza con una sonrisa.
Todo crece con una sonrisa.
Todo cambia con una sonrisa.

Siempre.

Todo.

Y cuando llegue el final, porque algún día lo hará, romperé las reglas y me despediré una vez más con mi principio: todo acabará con una sonrisa.

 

Mikky Ekko – Smile

But the future is forgiven, so smile.

It’s over now


Tengo un problema con las cosas que se acaban, supongo que porque soy de coger cariño pronto, porque si algo es bueno a mí me llega muy dentro, y sacar algo que está muy dentro duele.

Esta mañana se me ha acabado el desodorante en el vestuario del gimnasio y me he puesto a llorar.
Me he sentado en el banco abatido, con la mirada perdida, en calzoncillos y chanclas y sin ganas de seguir adelante; o quizá sí tenía ganas, pero cómo.

Tengo un problema con las cosas que se acaban.

No tengo muy claro cómo he llegado a casa, pues cuando uno pierde el rumbo en la vida todo se vuelve un borrón, pero he llegado. He llegado y no sé si quizá habría sido mejor haber ido a otra parte: justo cuando entraba por la puerta acababa el ciclo de la lavadora.
Ahí ya ni banco ni nada: me he tirado al suelo derrotado, preso de la angustia y la desolación. Y un poco del pánico.
¿Por qué?, le he preguntado al techo en un gesto dramático.

La lavadora se acaba y lo hace a lo grande: el centrifugado es como un castillo de fuegos artificiales que te deja embobado, y después de la última vuelta te quedas esperando con la mirada de ilusión de un niño por si estalla alguna luz más, pero no: se ha acabado.
Como el papel higiénico.
Como los cereales.
Como mi vida.

Tengo un problema con las cosas que se acaban.

 

Neve – It’s over now

It’s right here in our hands.