It’s time


Leí un libro que decía que no tener tiempo es una excusa. Habían hecho un experimento con un grupo de personas que no tenían tiempo para determinadas cosas, que querían pero no podían porque no les daba el día. A ese grupo de personas les habían dado más tiempo.

Un par de meses después, al comprobar los resultados, se sorprendieron confirmando que prácticamente todas las tareas que cada participante tenía en su lista seguían ahí, intactas, sin completar por falta de tiempo.

Sacad vuestras propias conclusiones.

Llevamos sin salir de casa una semana o dos, y aún nos queda. Nos están dando tiempo.
¿Lo estamos aprovechando? ¿Estamos tachando cosas de nuestra lista?
¿O nos limitamos a quejarnos y a hacer más de todo aquello que no nos dejaba tener tiempo?

Imagine Dragons – It’s time

And now it’s time to build from the bottom of the pit, right to the top

Si tú no vuelves


Aunque no necesitaras excusas para verme buscabas excusas para verme, como aquella vez que te dejaste los calcetines en casa. Te vi quitártelos, te vi tirarlos al suelo y te vi mirarlos de reojo mientras te ibas, no queriendo que me diera cuenta para que siguiera pareciendo un accidente. A lo mejor los veía, te recordaba que te los llevaras y entonces qué. Mejor disimular.

A veces necesitamos ese tipo de garantías que no garantizan nada. Nos tranquilizan, supongo. A veces nos olvidamos de que lo único que hace falta para volver son ganas de volver, y es como si creando un motivo fuera todo más fácil.
A veces basta con “olvidarse” unos calcetines.

Los vi mientras te ibas, solos, ofrecidos en sacrificio por un bien mayor. Pensé en avisarte, pero a lo mejor te los llevabas y entonces qué. No dije nada.

Así vuelve.

 

Miguel Bosé – Si tú no vuelves

Y cada noche vendrá una estrella a hacerme compañía.

Scared to be lonely


Alguien debería decirles a los del supermercado que tienen los huevos mal, que casi todo el mundo sabe que no hay que ponerlos en la misma cesta y ellos los tienen ahí, juntos, como si no supusiera eso un riesgo.
El problema es doble cuando uno piensa en esa gente que aún no sabe lo de la cesta, que seguro que llegan a casa y los dejan uno al lado del otro. Si eso no es una señal de que la raza humana está condenada no sé qué es.

La vida sería mucho más fácil si en el supermercado hubiera un huevo al lado de los yogures, otro con los kiwis, otro entre el Fairy y el Mistol y así, pero no; y no me vale la excusa de que los ponen en el mismo sitio para que la gente los encuentre con facilidad: ¿no sería mucho más fácil encontrarlos si estuvieran en todas partes?

Lo más triste de todo esto es que yo soy uno de esos que llega a casa y deja los huevos juntos, todos en la misma cesta, ¡a la mierda el sentido común! Y los dejo en el frigorífico, aunque no haga falta, porque tenerlos fuera es como discriminar, como si el resto de la comida fuera digna y ellos no, y no sé, iban a ser pollitos, digo yo que tendrán sentimientos.

Dejar los huevos fuera del frigorífico debería ser delito, por cruel. Seguro que por las noches sienten miedo y lloran, que tiemblan por falta de frío.
A los huevos les aterra estar solos.

Y a quién no.

 

Martin Garrix & Dua Lipa – Scared to be lonely

Is the only reason you’re holding me tonight ‘cause we’re scared to be lonely?