Vas a quedarte


La próxima vez lo haré mejor, lo prometo.
Cambiaré todo lo que hago mal, y no solo eso: cambiaré también esas cosas que no te gustan, aunque no les pase nada, que me he dado cuenta de que no se trata de lo que está bien sino de adaptarse. Voy a ser como esas cosas que pones en los enchufes cuando te vas de viaje a otro país donde todo es diferente, porque al final la corriente es siempre la misma pero cambian los agujeros.
Un poco como nosotros.

La próxima vez lo haré mejor porque he aprendido.
De cada error se aprende, y te juro que a veces pienso que para qué hay que aprender tanto. ¿No basta ya? Uno piensa cuando acaba el colegio que ya está, pero no. Y luego a veces el instituto. Y la universidad. Y siempre que crees que acaba hay otra cosa.
Y al final, cuando parece que ya de verdad no hay más, está la vida.

Supongo que me sigo equivocando porque aún no estoy listo, que me sigue faltando un hervor o yo qué sé.
Creo que ya no me gusta aprender, que no lo disfruto como al principio de todo esto, pero entiendo que hace falta.
Y un poco también lo siento.

Nadie se merece ser con quien otro se equivoca, pero al mismo tiempo alguien tiene que serlo para que todo esto funcione. Ahí entras tú.
La parte buena es que cada vez me quedan menos errores de los que aprender, que voy empezando a entender cómo va todo esto, ¿sabes?

La próxima vez lo haré mejor.

Aitana – Vas a quedarte

Porque te juro que esta vez voy a cuidarte.

Fresh air


Escaparates, ¿verdad?

Ahí estaban, todas, colocadas y ordenadas como esperándome, en fila pero de lado, todas dándome la cara,
su mejor cara,
su única cara.
Por detrás estaba su cruz, los aditivos, los colorantes, los E noséqués.
Las caras brillaban tanto que qué más daba.

Aire fresco, ponía en una, con grandes letras de colores simulando el aire.
Al parecer el aire es eso. Grande. De colores.

Fresh air, decía otra, en inglés.
Guau.
Wow.

Había decenas, ¡cientos!, que en el espacio finito de aquel escaparate el desfile no tenía fin. Infinitos idiomas, letras, diseños, colores… y yo mirándolas desde el otro lado del cristal, viendo cómo me miraban.
Ellas y yo, ahí, mirándonos las caras.

Cómo elegir, ¿verdad? Escaparates. Pero entré decidido.
¡Esa!, exclamé, seguro, directo, excitado joder; sin rastro alguno de educación o señas de no haber sido criado por una manada de lobos.
Fingieron que aquello estaba bien, que el cliente siempre tiene la razón y quizá por eso va así el mundo, y me la dieron, y pagué; no sé cuánto, la verdad, pero guau, ¡guau!, ¡wow! ¡FRESH AIR! Embotellado y con muchos colorines. No me hagáis demasiado caso, pero creo que hasta tenía algo de purpurina.
¡WOW!

No podía esperar. Cómo, ¿verdad?
La abrí emocionado.
¡Wow!
Di el primer sorbo.
¡WOW!
No podía parar.
Glup glup glup (o como sea que uno bebe en inglés).

Se acabó.

¿Wow…?

Creo que nunca me he sentido tan vacío.

 

Iseo & Dodosound – Fresh air

The less you think, the more you feel.

We might fall


Quiero pensar que estar otra vez en el punto de partida no significa haber vuelto atrás, que esto no es un círculo cualquiera sino el puto Monopoly. Quiero pensar que en una de estas vueltas será solo el Monopoly, sin el puto, pero no esta vez.
Quiero pensar que lo bueno de vivir en círculos es que cada cierto tiempo volvemos a algo conocido, a nuestra casilla de salida.
Y cobramos de nuevo.
Y sabemos algo más.
Y hemos crecido.

Quiero pensar, y eso ya debería ser suficiente, que hay quien no quiere, y joder, ¿no se trata de intentarlo? Lo intento, lo juro, en serio.
Y nada.

Ni cobro. Ni sé más. Ni crezco.

Quiero pensar, pero es que a veces no puedo. Escribo esto con 33 pero podría haberlo hecho con 26 o con 14 o incluso antes. Quiero pensar, pero joder, ¿y si no? Que a lo mejor dejé de hacerlo con 26 o con 14 o incluso antes, que si no pienso nada nuevo quizá no estoy pensando; solo recuerdo.
Y no existo.

Descartes.

Quiero pensar que no soy eso, la carta que sobra de tu mano, el tres de corazones que no te encaja en ningún sitio. Quiero encajar, joder. Quiero gritar y no puedo, que antes joder siempre iba entre exclamaciones.
Y ahora nada.

Quiero pensar que cogeré una carta de Suerte que no será de hacer reparaciones, que me ayudará a ser capaz de sorprenderte y yo qué sé, que me prestes tus signos de admiración.

Quiero pensar que aunque sea para soñar aún valgo.

Quiero pensar que una de estas vueltas la damos de la mano.

 

Ghastly ft. Matthew Koma – We might fall

Could you come a little closer but still keep your distance?