Pocket full of dreams


Me pasaba mucho de pequeño en sueños que encontraba una moneda, y luego otra, y luego otra. Me pasaba tan a menudo que a las tres monedas ya me daba cuenta: descubría que estaba en un sueño y se me iba de golpe la ilusión.

Hay gente que dice que no le pasa, que no sabe que ha estado en un sueño hasta que se ha ido, pero en mi caso lo raro es no descubrirlo. Siempre hay algo que lo delata, algo fuera de lugar. Me doy cuenta e intento agarrarme al sueño todo lo que puedo, pero suelo poder poco.
Es horrible descubrir que el que está fuera de lugar eres tú, y lo que viene después es pura agonía.

Desde hace un par de semanas cada día encuentro una moneda.
Cada día.

 

Hedley – Pocket full of dreams

I never found a shooting star and there’s holes in my jeans.

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Que lloro


Nos movemos en un mundo de probabilidades: la probabilidad de que mañana llueva, de que nos toque la lotería, de que sientas lo mismo que siento yo… y el peligro de esas probabilidades es que nos da igual el número, porque mientras algo no ocurre puede ocurrir lo contrario.

El cielo está gris, oigo truenos y el hombre del tiempo ha anunciado un 90% de probabilidad de lluvia, pero hasta que no me caiga encima la primera gota seguiré pensando que todavía es posible llegar seco a casa.
Y podría tocarme la lotería.
Y quizá me quieras.

Luego siempre cae una gota, y otra y mil más.
Luego siempre va el décimo a la basura, partido en dos por si acaso ha habido un error, lo tiro entero, alguien lo encuentra, lo cobra y vive una vida que era para mí (no os riáis, que la probabilidad de que esto ocurra no es para tomársela a broma).
Luego siempre lo veo rodeándote con sus brazos mientras tú sonríes y lo miras y eres feliz.

Ese podría ser yo, y sonreirías más y serías más feliz, pero si no me toca la lotería me vas a tocar tú; y a ti no puedodebo partirte en dos. Pero las gotas siempre caen.

 

Leonel García, Carla Morrison – Que lloro

La vida me dijo a gritos que nunca te tuve y nunca te perdí.

A little less conversation


Lo que estoy a punto de hacer no tiene ningún sentido, pero estoy muy loco, qué te voy a contar.

Estoy cansado del marketing, de ser continuamente el objetivo de alguna venta, haya o no un producto físico de por medio. Me agota que no te importe lo que tengo que contarte sino la manera en que te lo cuento, que te fijes más en cómo está envuelto el paquete que en lo que lleva dentro.

Yo suelo envolver los regalos con periódicos viejos o recortes de revistas. Los elijo cuidadosamente, eso sí, y puedo pasarme horas seleccionando las páginas que voy a usar. Sin embargo, lo más probable es que tú solo veas que no he gastado dinero en un papel bonito.

Estoy cansado de todo eso, del culto al continente, de sentir que si no vendo humo nadie me toma en serio. ¿En qué momento decidimos que lo más lógico era confiar en los que nos mienten?
Hoy todo son palabras, tan vacías que ni tienen eco.

Estoy cansado de hablar.

A uno no lo hace grande alardear de eso que ha hecho o de lo que pretende hacer, sino aquello que realmente hace.
Quizá deberíamos hablar un poco menos y hacer algo más.

 

Elvis Presley – A little less conversation

A little less conversation, a little more action please.