A whole new world


(Ningún libro de historia ha sido dañado para escribir esta entrada).

A lo mejor es muy loco, pero yo digo que sí y luego pregunto, que me conozco y sé lo fácil que resulta echarse atrás. Es mi mente, ya sabes, que le da vueltas a todo y ataca con las dudas; que si estás seguro de eso, que si quizá aquello no es la mejor idea.
A veces tiene razón, pero ese es el tema: que es solo a veces.

Nunca habríamos descubierto América si Colón hubiera dicho “uy qué miedo ir a descubrir América ahora”. Colón era un aventurero. Estoy seguro de que le preguntaron si se apuntaba a descubrir el Nuevo Mundo y dijo que vale, sin pensar, porque sonaba bien todo aquello. Luego fue dándose cuenta de que quizá no era la mejor idea pero ya era tarde: un hombre de palabra nunca se desdice. Además llevaban todos esos barcos último modelo y Google Maps a toda vela. ¿Qué podía salir mal?

A lo mejor es muy loco, pero yo a veces me siento un poco como Colón.
Busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo.

 

Lea Salonga and Brad Kane – A whole new world

Hold your breath, it gets better.

Anuncios

When we’re together


No te echo de menos, ni te pienso, ni me acuerdo de ti cuando no estás. Esta es la excepción, aunque podría decirse que estoy escribiendo sin pensar.
Siempre escribo sin pensar.
Esta podría ser la excepción aunque no debería contar demasiado.
El resto del tiempo nada.

Luego estás y solo estás tú, y quizá solo me parece raro porque antes no era capaz de entenderlo, que no puedes vivir el momento cuando el momento no está pasando, y para qué intentarlo.

No me buscas o no lo parece, y yo tampoco, todo muy casual, pero acabamos juntos. Cada vez.
Supongo que quizá quiere decir algo, que quieres o quiero o queremos decir algo, pero qué más da: ahora no puedo vivir ese momento.

No te echo de menos. No te pienso. No me acuerdo de ti cuando no estás.
Pero a veces estás.

 

Joshua Radin – When we’re together

You are the only one and we’ve just begun.

Claro que hace falta hablar


Hablar otro idioma no es fácil: uno tiene en la cabeza todo eso que quiere decir y lo tiene claro, pero está en otra lengua y hay que traducirlo, y así no se puede; no siempre al menos. A uno le faltan palabras, práctica, soltura… Uno habla pero no dice lo que quiere decir, no todo, y es como que está viviendo a medias, que es menos él, porque somos nuestras palabras y sus palabras no son todas las que son.

Es esa sensación la principal culpable de que hablar otro idioma no sea fácil, pero es que a mí me pasa eso mismo con el mío. No sé si es que pienso más deprisa de lo que soy capaz de hablar, que es mucho, o que pienso palabras que no soy capaz de traducir a mi propio idioma, cosa que si analizas con detenimiento tiene el mismo sentido que si no lo haces.
Quizá nunca aprendí a hablar del todo.

Hablar un idioma no es fácil, y a lo mejor la culpa la tienen ellos, los idiomas, que se las dan de complicados pero son incapaces de captar la esencia.
Seguro que es eso.

Voy a inventar un idioma que no tenga fallos.
Uno donde no haga falta hablar.

 

Ella Baila Sola – Claro que hace falta hablar

Me confunden las palabras obligadas por el tiempo.