Finest hour


Uno piensa que hace falta tiempo para crear algo grande; dedicación, esfuerzo; pero a veces no es cierto: con la compañía adecuada no hacen falta más que un par de horas para construir recuerdos de esos que duran para siempre, momentos que se transforman en sonrisas de oreja a oreja ya de vuelta a la rutina.

Cuando disfrutas de cada minuto un minuto es suficiente.

 

Gavin DeGraw – Finest hour

Oh, it was crazy, and, oh, it was amazing.

Destiny


Y la verdad es que importa poco si crees en el destino o no: el destino cree en ti. Alguien tenía que hacerlo, ¿verdad?
El destino te tiene presente, te piensa… te soñaría si durmiera, pero no duerme: el destino se pasa la vida despierto, pintando líneas, tejiéndolas como la araña que acabo de matar en el suelo del baño. Espero que no fuera el destino, o al menos no el tuyo.

El destino une puntos que nunca se te ocurriría conectar, le da igual el dibujo que uno sabe que debería salir antes de coger el lápiz o si después del uno va el dos. Al destino se la pela.
El destino se pasea por ahí con sus ocho patas, muy loco, dejando huevos donde menos te lo esperas. Qué sale de esos huevos no lo sé, nunca he visto uno, pero supongo que lo lógico es que salgan más destinos. De alguna manera tienen que reproducirse.

El destino está en todas partes, paseándose o a punto de romper la cáscara. No lo vemos, pero tampoco vemos a esa araña que dicen que está en algún punto de nuestro cuerpo en todo momento.
Quizá se mueven demasiado rápido.
Quizá es que vamos pisando huevos.

 

Zero 7 – Destiny

Even though we’re miles apart we are each other’s destiny.

Déjenme llorar


Está uno a veces un poco de bajón por algo y enseguida aparece alguien que le dice “va, anímate, si en el fondo es una tontería”. “Ya, pero me jode”, responde uno, que normalmente no es tan malhablado aunque joder, o sea, sí.
“Piensa en otra cosa”, dice el alguien, y uno está tentado, porque es cierto y lo es, una tontería, pero ¿es esa la mejor manera?
Uno piensa que no.

Vale, el uno soy yo, ya sabes, ese famoso por sus buenas decisiones, por vivir la vida al límite, el de la estupidez, aunque oye: sobrevivo; no todos pueden decir eso.

Pensar en otra cosa es de cobardes: yo lo que hago es pensar en eso, más, mucho; hundirme a mí mismo en la miseria de mi propia tontería hasta que el drama es tan absurdo que cae por su propio peso. Y todo drama llevado al extremo es absurdo.
Y me río.

Es mi método, ¿vale?
Déjame llorar.

 

Carla Morrison ft. Leonel Garcia – Déjenme llorar

Déjenme llorar, quiero sacarlo de mi pecho.