Adiós

Que yo no era así y ya ves: que lloro por todo. ¡Por todo!
Pero es que no puedo ocultarlo, callarlo. No puedo, Rocío, lo siento.
Que me había jurado que no iba a llorar y mírame,
pero vaya estupidez de promesa también.

Los chicos lloran, claro que sí, ¿y qué? Pero, ¿por todo? Que todo me emociona: TODO.
Estoy viendo una película, pasa algo, por pequeño que sea: lloro.
No pasa nada pero me imagino que puede pasar, aunque no haya indicios: lloro.
Mi madre ya lo hacía y yo me reía de ella. Inconsciente.
¡Pero si solo se han dado un abrazo!
Qué iba a saber yo.

Joder, estoy llorando. UN ABRAZO. ¿Os acordáis?
Los besos siempre me han dado más igual. ¡Qué pereza! Pero ay un abrazo…

La Oreja de Van Gogh – Adiós

Tengo que irme ya, abrázame.

Wait

A todos los que en algún momento de mi vida me habéis dicho que no tengo paciencia: llevo tres meses y un día con un hueso de aguacate en agua esperando a que germine.
¿Qué más queréis?

Debe ser la edad, que yo reconozco haber pecado de impaciente muchas veces, pero he cambiado.
Lo noto.
Lo sé.
Lo que pasa es que a la gente le gusta mucho más etiquetar que desetiquetar, supongo que porque al quitar la pegatina lo más normal es que queden restos, y a nadie le gusta la parte esa pegajosa que no se ha conseguido limpiar del todo, que además va atrapando cualquier cosa que se le acerca y se va volviendo cada vez más desagradable. Yo sé que lo hacéis por mí, de verdad, pero me ducho cada día, y con la edad también he ido subiendo la temperatura del agua, que yo era de duchas frías pero ahora soy de echarle pulsos al grifo rojo y de ganar a menudo. El pegamento ese sale con agua caliente, así que estoy cubierto. En serio. Quitadme la puta etiqueta. Ya.
Gracias.

Por más que buscaba por ahí, volviendo al tema del aguacate, todo lo que encontraba era que la planta sale entre seis y ocho semanas. En mi caso, después de dos meses, nada.
¿Me iba a rendir yo? Absolutamente no.
¿Y eso por qué? Porque soy paciente.
Después de tres meses y un día aún no hay planta, pero hay raíz.
¿Eso cuenta? ¿Es un embrión una persona?
Me callo ya.

JP Cooper – Wait

And I’ll wait ‘til you’re a little stronger

Vas a quedarte

La próxima vez lo haré mejor, lo prometo.
Cambiaré todo lo que hago mal, y no solo eso: cambiaré también esas cosas que no te gustan, aunque no les pase nada, que me he dado cuenta de que no se trata de lo que está bien sino de adaptarse. Voy a ser como esas cosas que pones en los enchufes cuando te vas de viaje a otro país donde todo es diferente, porque al final la corriente es siempre la misma pero cambian los agujeros.
Un poco como nosotros.

La próxima vez lo haré mejor porque he aprendido.
De cada error se aprende, y te juro que a veces pienso que para qué hay que aprender tanto. ¿No basta ya? Uno piensa cuando acaba el colegio que ya está, pero no. Y luego a veces el instituto. Y la universidad. Y siempre que crees que acaba hay otra cosa.
Y al final, cuando parece que ya de verdad no hay más, está la vida.

Supongo que me sigo equivocando porque aún no estoy listo, que me sigue faltando un hervor o yo qué sé.
Creo que ya no me gusta aprender, que no lo disfruto como al principio de todo esto, pero entiendo que hace falta.
Y un poco también lo siento.

Nadie se merece ser con quien otro se equivoca, pero al mismo tiempo alguien tiene que serlo para que todo esto funcione. Ahí entras tú.
La parte buena es que cada vez me quedan menos errores de los que aprender, que voy empezando a entender cómo va todo esto, ¿sabes?

La próxima vez lo haré mejor.

Aitana – Vas a quedarte

Porque te juro que esta vez voy a cuidarte.