Frío, Frío


Ya no hacen juegos como los de antes, donde el nombre es además las reglas y no hace falta saber nada más. Nadie pregunta cómo se juega si propones jugar al pilla pilla.
Otro de esos grandes clásicos es frío frío, caliente caliente, que quizá necesita algo más de explicación porque puede estar tibio, pero poco más. A pesar de lo simple que es, pocas emociones se comparan a estar cerca, caliente, más cerca, muy caliente, aún más cerca, ¡te quemas!
Y ahí está, lo que fuera que andabas buscando.

Ahora que ya soy mayor me dedico a culpar a mi infancia de todo lo que me pasa. Supongo que es normal. De pequeño alguien me dijo tal y ahora mira. Supongo también que la mayoría de las veces son excusas, pero alguna vez tengo que tener razón, y estoy convencido de que esta tiene muchos números.

¡Te quemas!
¿Por qué? Es decir, ¿no tenemos el sentido del tacto para evitar situaciones como esta? Los corpúsculos de Ruffini para ser precisos (sí, lo acabo de buscar en Google).
Nuestra evolución nos dice que si algo está muy caliente nos apartemos, pero ahí está nuestra infancia diciéndonos todo lo contrario: que si está muy caliente es que casi lo tenemos, que sigamos, que un poquito más…

No es tu culpa si no te apartas a tiempo o si no sabes decir basta: la culpa la tienen los hijos de p niños esos de tu clase. O tus padres. O la profesora aquella que no estaba a lo que tenía que estar cuando le tocaba patio.
Tú nunca.

Juan Luis Guerra feat. Romeo Santos – Frío, frío

Forjado de recuerdos

I only want to be with you


Y si me resisto a reconocer que está todo perdido es porque aún no he soñado contigo, que yo sé como soy y sé que ese es el punto, que una vez pase eso no habrá nada que hacer, pero hasta entonces hay esperanza.

De momento me mantengo, nada grave, encontrando válida cualquier excusa para hablar de ti, pensando en esa risa algo más de lo que debería, no contando las horas pero poniéndome nervioso cuando solo son minutos. Y contando los minutos.

Es la primavera, ¿sabes? Que yo no soy así, que me da igual; que si me he pasado el día pensando en el roce de tu piel es porque es suave y a la gente le gustan las cosas suaves, y soy humano: nos atraen las cosas suaves igual que nos gustan las cosas que crujen.

En un momento dado nadie le dice que no a una bolsa de patatas… y ahora no puedo dejar de pensar en si crujes.

Y estoy deseando soñar contigo.

 

Shelby Lynne – I only want to be with you

‘Cause you’ve started something, oh, can’t you see that ever since we met you’ve had a hold on me?

 

Do I wanna know?


Haces la pregunta, cierras el WhatsApp a toda prisa y bloqueas el teléfono. Siglo XXI, señores.
Segundos después se enciende el led azul que anuncia la respuesta, acompañado de tres vibraciones breves. Y de otras tres. Y de otras tres.
Tres mensajes. El número mágico. La respuesta a tu pregunta.

¿Los miras? Aún no.
Decides disfrutar un poco más de la incertidumbre, como si tuvieras seis años y hubieras salido corriendo después del signo de interrogación de cierre, gritando ¡No te oigo! ¡No te oigo! con todas tus fuerzas con la intención de tapar el sonido de sus palabras. Ya decidirás cuándo es el momento de volver, que lo importante era sacarlo y ya lo has hecho.
La vida se vive paso a paso.

Led azul.
Todavía no.

Tienes en tus manos esa carta que esperabas, pero antes de abrirla quieres que tus dedos recorran el sobre cerrado recreándose en el tacto del no saber. No hay que menospreciar el tacto de las cosas que no podemos tocar. La magia, por ejemplo. ¿Nunca la has sentido acariciarte la piel?
El sobre está lleno de magia: contiene todas las respuestas al mismo tiempo, como una especie de ruleta que gira enloquecida. Es un error pensar que el destino está escrito, que ahí dentro las palabras son las que son. Hasta que no despegues la solapa o rasgues el lateral o comoquiera que abras tú las cartas el gato está vivo y muerto, y el papel tiene un , un no, un no me viene bien, un me muero de ganas y un pensaba que no ibas a preguntarlo nunca.
Todas las opciones dan vueltas a un ritmo de vértigo. Una vez mires la nota se detendrán la rueda y la magia, y el no saber perderá su tacto al haberse ido, pues no tienen tacto las cosas que no están.

Dos mil quince y los mismos miedos.

Led azul.

Patrón de desbloqueo.

Arctic Monkeys – Do I wanna know?

That the nights were mainly made for saying things that you can’t say tomorrow day.