Anywhere with you

No entiendo a esa gente que dice que iría con alguien hasta el fin del mundo como si eso fuera de lo más romántico, porque no lo es. ¡Por supuesto que irías con esa persona hasta el fin del mundo! ¡Iría hasta yo y no la conozco! Al fin del mundo vas con quien sea, que eso no se ve todos los días (aunque cada vez se sienta más cerca). Vas más por la experiencia que por otra cosa.

Iría contigo hasta la Luna. ¡Pues claro! Hasta Marte. ¡Nos ha jodido!
Ir con alguien a sitios increíbles con los que solo podemos soñar no es amor, a no ser que pagues tú.

Iría contigo a todas tus reuniones inútiles, a bajar la basura, a ese atasco de tres horas de un viernes después del trabajo, a cambiar el rollo de papel higiénico, a comprar ropa un sábado por la tarde, a comer con tu familia cada domingo, a Teruel, a una llamada a tres con cualquier servicio de atención al cliente…

Iría contigo literalmente a cualquier sitio.

Eso sí es amor.

Mat Kearney – Anywhere with you

I’d go anywhere with you.

Brillo

Te miro desde debajo de mi mano como quien mira en dirección al sol, no porque brilles, que quizá, sino por respeto.
Te miro como aquel que se sienta ante una película de terror sin sentirse preparado: me tapo la cara con las manos pero alineo mis pupilas con los huecos que quedan entre mis dedos.
Te miro, y no estoy seguro, pero te miro.

Septiembre, que es como enero pero sin los fuegos artificiales; lleno de propósitos, de cambios, de cosas que quedan atrás.
Septiembre, que es como enero pero más cruel; que lo que deja atrás es el verano, y qué verano.

El verano de nuestra vida.

A veces no nos damos cuenta, pero todos los veranos son el verano de nuestra vida.
Luego ya nos vamos y siguen siendo veranos, pero de las vidas de otros.

No sé qué viene (¿acaso alguien lo sabe?), pero miro, tapándome un poco por si brilla. Y por respeto.

J. Balvin ft. Rosalía

Dentro de poco va a ser demasiado tarde.

La vereda de la puerta de atrás

Me dijiste que tenías ganas de volver y me emocioné, porque era algo que deseaba aunque apenas lo dijera (aunque no lo dijera en absoluto). Uno puede hacerse el fuerte, el orgulloso, intentar que estas cosas no salgan, para que no le hagan daño otra vez o para no parecer tonto, pero eso solo funciona en la vida real: en los sueños es imposible engañarse a uno mismo.

Me desperté y me hizo gracia, porque cómo ibas a volver si nunca habías venido. Aun así me había alegrado de volver a verte, aunque nunca hubieras mostrado interés.
Aunque nunca vayas a hacerlo.

Supongo que sé fingirlo, pero que en el fondo no soy capaz de guardar rencor, que cierro las puertas pero nunca echo la llave, por si acaso; por si algún día vuelves a llamar aunque nunca lo hayas hecho.

No sé dejar de querer.

Extremoduro – La vereda de la puerta de atrás

Mi ejército no tiene banderas, solo un corazón.