Listen to the rain


Supongo que cuando te acostumbras a algo es normal echarlo de menos cuando no está, aunque sea malo, como una especie de síndrome de Estocolmo.
Supongo que pasa, que es normal, que no soy raro. 

Supongo que ya me había acostumbrado a inviernos tristes, al frío, a dejar que me calara y dejarme llevar. Supongo que había hecho de eso mi definición de lo que es un invierno.
Supongo que supuse que invierno era estar triste, y ya me iba bien.

Hace frío, aunque supongo que un poco menos de lo que quizá debería; y llueve, aunque no parece que suficiente; y es de noche. Parece que este invierno siempre es de noche, que a alguien se le ha olvidado encender la luz.
Aun así nada.

Estoy en penumbra en mitad de la calle, mal alumbrado por una farola que me guarda la distancia, escribiendo estas líneas con dedos que se escurren por la pantalla camuflados entre gotas de lluvia, y no siento nada.
Como si no fuera invierno.
Como si no fuera yo.

Evanescence – Listen to the rain

It’s just too hard to say goodbye

Todo huele a ti


Cebolla dorándose en una sartén.
Lluvia que cae en verano.
Albahaca recién cortada.
Abrir un libro por primera vez.
Piña. Mandarina. Cualquier fruta.
Sábanas limpias.
Correr por la orilla del mar.
El mar.
La brisa.
La sal.
Un tronco ardiendo en la hoguera.
Tu jersey.

De todos mis olores favoritos me quedo con descansar mi cabeza en tu hombro.

Alejandro Sanz – Todo huele a ti 

Y ahora abrázame.

Blue as your eyes


Nos enfriamos con el paso del tiempo; dejamos de idealizar y empezamos a querer verlo todo desde un punto de vista realista, y a la magia no se la puede mirar desde un punto de vista realista, así que dejamos también de creer que el amor puede durar para siempre.

Nos hacemos mayores, y por el camino nos vamos dando cuenta de que es imposible que no haya nada imposible, y donde antes solo había posibilidades van apareciendo noes, como setas tras el diluvio. No es necesariamente malo, pero en parte es triste.

El amor eterno son los padres, aunque no, probablemente ni siquiera ellos.

Ya no puedo soñar con pasarme el resto de mi vida mirándote a los ojos sin cansarme. ¡Vivo cansado, joder! Pero aún puedo batir un récord, y a lo mejor te vale: prometo ser la persona que más tiempo te mire a los ojos sin cansarse.

Ya veremos lo que hacemos luego.

 

Scouting For Girls – Blue as your eyes

When I showed you my hand I gave you my heart.