Identity crisis


Muchos días voy al gimnasio dos veces: nada más levantarme y después del trabajo; y lo doy todo. No sé hacer algo sin dar lo mejor de mí, el 100%, que hoy va de porcentajes esto. Y sudo.

Sudo mucho, no sé si porque regulo mal o porque lo hago demasiado bien, pero resulta hasta vergonzoso, que acabo el calentamiento más empapado que muchos una maratón. No sé si es normal, pero es como soy. Yo y mi charco.

Somos agua en un 70%, o más. Cuando lo pienso me doy cuenta de que me paso gran parte del día dejando de ser, y entro en crisis.

Mi charco es yo.

Yo no sé quién soy.

 

Thrice – Identity crisis

Trace with me explicit line.

Fifteen


– Dígame, jovencita, ¿qué le ocurre?
– Verá… es que… la verdad es que me da un poco de vergüenza decirlo.
– Tranquila, estamos en confianza.
– Pues… la cosa es que… no paro de pensar en él. Me despierto y pienso en él. Me acuesto y pienso en él… y sueño con él. Y no tengo hambre. Intento comer pero nada, como si tuviera un nudo… o varios nudos: uno en la garganta, otro en el estómago… lo mismo hasta hay alguno más. Y quiero estar siempre con él, y si no me pongo triste y me deprimo y no tengo ganas de nada y me enfado con el mundo y me pongo a llorar y escucho a Taylor Swift
– ¿Taylor cómo?
– Swift.
– Y ese es…
– ¡Esa! Es una chica. Una cantante. A veces tengo la sensación de que es la única persona en este mundo que me entiende, pero ni eso es suficiente. Él es como una droga. Creo que soy adicta… o algo así. No creo que sea algo normal. Seguro que no lo es, porque nunca me había pasado nada parecido.
– Entiendo…
– Y me preocupa, sobre todo por lo de comer, porque yo siempre he sido de comérmelo todo… ¿Y si me pasa algo por no comer? Y a veces también es como si me faltara el aire. Y creo que ya está.
– No creo que sea nada grave.
¿En serio? Porque yo creo que podría hasta morir. ¿Qué puedo hacer?
– Esperar.
– ¿Y ya está?
– Sí.
– ¿Y hasta cuándo?
– Todo habrá terminado cuando cumpla los dieciséis.
 ¡Pero si aún falta mil! ¿No me puedo tomar alguna pastilla o algo?
– Lo que tiene no hay pastilla que lo cure.
¿Y qué es lo que tengo, doctor?
– Quince años.

Taylor Swift – Fifteen

And you’re dancing ‘round your room when the night ends.

Winners


Prometí enseñarle algo bonito, lo más hermoso que hubiera visto en mucho tiempo, más incluso que él mismo.
Me miró altivo, seguro de que tal cosa era imposible.
Jamás lo conseguirás, pensaba radiante desde ahí arriba, sonriendo como sonríen los que se saben mejores en algo a pesar de no serlo.

Pasaron meses y años que parecieron darle la razón como hace el tiempo.
Y me olvidó.

Sígueme, te dije.
Lo hiciste y subimos; tropezamos, trepamos, escalamos… llegamos.
¡Aquí está!, exclamé triunfante.
Me observó sorprendido, puesto que no esperaba volverme a ver.
¿Esto?, musitó en un destello anaranjado, sonriendo como había hecho tiempo atrás.
Mi respuesta fue callar mientras me sentaba a tu lado.
No dejaba de mirarnos mirando al infinito, hablando de cosas que él ni siquiera se había llegado a plantear. Fue el único ahí arriba que se dio cuenta de que cada vez que abrías la boca se me erizaba la piel del brazo izquierdo, y si a él no se le puso la piel de gallina fue porque no tenía, aunque deseó con todas sus fuerzas que así fuera para poder experimentar también aquella sensación.
Cada vez que contabas algo se daba más cuenta de lo equivocado que había estado, aceptaba un poco más la derrota y se escondía.
Así, a nube por palabra, tapó su orgullo un atardecer que nunca más volvería a alardear de una belleza que palidecía ante la que se escondía en tu cabeza.


No sé si compartí el atardecer contigo tanto como te compartí a ti con el atardecer.

K’s Choice – Winners

And if I had your speaking voice I’d never whisper: I’d talk and talk and talk.