Forget me now


Vi que aquello no iba y decidí que yo que sí podía debía hacerlo,
irme;
que para qué seguir.

Me fui, que uno no puede quedarse siempre,
y me di cuenta en el viaje de vuelta de que joder,
eso era como rendirse,
y que se rinden los cobardes.

¿Quieres ser un cobarde?, me dije,
y no quería,
claro que no,
pero irse también es de valientes, ¿sabes?

A veces lo fácil es quedarse,
no hacer nada,
dejarse llevar.

Se fluye sin esfuerzo,
pero hace falta valor para nadar contracorriente.
Y mucha fuerza.

Si uno no entrena para eso, ¿para qué?

 

Against the Current – Forget me now

Always knew I’d make it out.

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Recover


Tengo una copa en la mano. No sé qué estoy bebiendo pero está ahí. Estoy servido.

Te veo en la barra.

Estás al otro lado. Siempre lo estás, pero esta vez solo hay una barra entre tú y yo. Otras veces hay silencios, miedos, dudas, falta de valor. Esta noche solo hay una barra.
Me acerco, cansado de verte desde el otro lado, de soñar contigo y no decirte nada, de soñar contigo y despertar cada vez peor, de soñar contigo en sueños. Me acerco cansado de toda esa mierda, con la seguridad que me aporta ese cubata de noséqué, decidido, directo.

“Hola”, te digo, original, seguro, seductor.
Nada.
“Invítame a algo, ¿no?” Yo qué sé, voy pedo.
Entonces hablas.

Me explicas cuánto te molesta que la gente presuponga que estando al otro lado invitar es fácil, que no cuesta, que puede hacerse sin pensar. Lo comparas con decir te quiero, que opinas que la gente lo suelta a la ligera y no lo piensa, que lo usa tanto y tan a lo loco que pierde todo el valor. Ahí ya soy tuyo. Me cuentas cómo no puedes invitarme porque para ti es mucho más, que lleva algo detrás, que tú no dices te quiero si no quieres, que tú no invitas si no invitas del todo, a pasar a tu vida, a quedarse.
Es todo muy intenso, pero llevo una copa de noséqué en la mano y me vale.
Me preguntas si entiendo por qué no puedes invitarme a una copa y creo que te quiero.
Sonrío y no digo nada, y tiemblo, ¡joder si tiemblo!, pero extiendo la mano, la del cubata, seguro, decidido.
Te miro a los ojos, te ofrezco mi copa y te invito a todo.

 

CHVRCHES – Recover

I’ll give you one more chance to say we can change our old ways. 

Bruised


No me gusta decir adiós, ya lo sabes. No creo en las despedidas, en no volver a verte si quiero volverte a ver, aunque te vayas, aunque me vaya. La vida tiene sus trucos, y si algo vale no acaba. No hay pausas. No hay vacíos.

No me gusta decir adiós, prefiero irme en silencio y ya nos veremos, porque nos veremos. Siempre nos vemos.
El caso es que estoy a punto de irme y estás aquí, no dejándome no despedirme.
A lo mejor no me gusta decir adiós porque soy un blando, porque sé que voy a llorar y no quiero, no sé; a lo mejor no quiero que me veas llorar. A lo mejor ni siquiera quiero irme. A lo mejor no, ¡claro que no! Esto es lo que me pasa con las despedidas, que me entra el pánico, que no sé lo que digo y parece que precisamente es el momento en el que lo que dices es más importante, y me niego. Me niego a que tres minutos valgan más que una vida, o que una semana, ¿qué más da? Hay vidas que duran menos.
El caso es que estoy a punto de irme y estás aquí.

No me gusta decir adiós y estamos ya en el tiempo de descuento. ¿Te he dicho ya que la vida tiene sus trucos? Da igual que me vaya ahora, volveré, aunque no vuelva a desplazarme físicamente hasta aquí. Hay muchas formas de volver y las conozco todas.
Y no me da miedo usarlas.
Y no te vas a librar de mí tan fácilmente.
Y es el momento…

Me abrazas. Te abrazo. Nos abrazamos, y si no fuera porque desconfío por completo de mi sentido del gusto juraría que este maldito abrazo sabe a adiós, esa palabra que no digo pero parece alcanzarme siempre igualmente. No aprieto más porque me da miedo romperte, pero cuándo has tenido tú miedo, ¿verdad? No recuerdo la última vez que me abrazaron con tanta fuerza.
Me hago el valiente y sonrío mientras por dentro me vengo abajo. De algún modo tu abrazo lo mantiene todo en su sitio, pero no creo que vaya a aguantar mucho tiempo una vez me sueltes. Y me sueltas porque es el momento.

Me pasa con las despedidas lo mismo que con las presentaciones, que no escucho, ni siquiera lo que yo digo. No sé lo que viene justo después del abrazo; solo sé que rompo a llorar nada más dejar de verte.

 

 

Jack’s Mannequin – Bruised

I swear I didn’t mean for it to feel like this, like every inch of me is bruised.