Sleep

Soy de esos que piensa que dormir es una pérdida de tiempo, y estaba yo convencido de que no era así, ¿eh?, pero resulta que me engañaba.

Esta mañana me he despertado pronto, como siempre, más o menos una hora antes de tenerme que despertar de verdad, y me ha pasado eso que no tiene ningún sentido que es que el cerebro se active, que no pasa en mitad de la noche pero pasa cuando te metes en la cama y cuando queda poco para que salgas.
Querido cuerpo: una hora no es poco. Déjame dormir.
Esto y los pelos que crecen hacia dentro refuerzan mi falta de fe en la evolución y el cuerpo humano en general.

He empezado a darle vueltas a todo, al día que tenía por delante y tal, pensando que ojalá pudiera dormir un par de horas más. Un par mallorquín.
¿Por qué es el mundo tan injusto y no puedo dormir cuando quiero?, en plan muy dramático.

Y me he dado cuenta de que en verdad dormir no quería, que lo que quería era no hacer todas esas cosas que estaba repasando en mi agenda mental de este martes, que yo en fin de semana me levanto antes incluso porque lo que tengo por delante son cosas que disfruto, que a lo mejor esto es una definición de libro de una vida rutinaria y triste y sin sentido pero vamos a ignorar esta última frase.

Dormir es maravilloso… siempre que no haya nada mejor que hacer.

My Chemical Romance – Sleep

The hardest part is letting go of your dreams.

“Feliz” Navidad

A ver cómo te intento vender yo ahora que la Navidad no es tan importante, si hasta lo he escrito con mayúscula inicial. A ver cómo te digo que es un día más y que no cambia nada, que todo lo que le atribuimos a estas fechas lo podemos hacer en cualquier otro momento, que da igual. Cómo.
Quiero hacerlo, de verdad, por todos mis compañeros y por mí primero, que llevamos jugando al escondite casi un año ya y esto se hace cuesta arriba, sobre todo ahora, pero es que la Navidad no es cualquier cosa.

La culpa la tienen los niños, que se empeñan en ponerle ilusión a cosas tontas como esta. No sé cómo se lo habréis explicado vosotros, pero yo llevo semanas hablando con el que tengo dentro y no hay manera, que los hechos están ahí, pero ¿cuándo se ha basado la ilusión en hechos?
Sí, supongo que puedes dejar la ilusión para marzo, o para el año que viene, pero eso el niño no lo entiende. No quiere. No quiero.

Y el mundo sigue, y llega el invierno, y “feliz Navidad” y todo eso, pero quizá este año es más hipócrita aún que ningún otro ir deseando eso, que lo mismo hasta hace daño. ¿Y si no es feliz? Joder, qué presión.
Pásala como quieras, ¿no? O como puedas. O como te dejen.
Si no es feliz, pues no lo es, ¿y qué? Y si quieres llorar pues llora, que tampoco te va a ver nadie. Y si es feliz perfecto, pero que no te fuercen tampoco.
¡Nadie puede obligarte a pasártelo bien!

Después de todo este rollo y todas las vueltas que le he dado en mi cabeza a este tema y a si publicar o no la postal este año, verás que en ella te deseo feliz Navidad. ¡Ja! Pero al menos te lo digo desde detrás del árbol, guardando la distancia; y he tenido la cortesía de taparme la nariz y la boca. Eso no se ve todos los días (vale, sí). Ten cuidado, por favor.  

Me alegro de “verte”.

¡Un abrazo!

Listen to the rain

Supongo que cuando te acostumbras a algo es normal echarlo de menos cuando no está, aunque sea malo, como una especie de síndrome de Estocolmo.
Supongo que pasa, que es normal, que no soy raro. 

Supongo que ya me había acostumbrado a inviernos tristes, al frío, a dejar que me calara y dejarme llevar. Supongo que había hecho de eso mi definición de lo que es un invierno.
Supongo que supuse que invierno era estar triste, y ya me iba bien.

Hace frío, aunque supongo que un poco menos de lo que quizá debería; y llueve, aunque no parece que suficiente; y es de noche. Parece que este invierno siempre es de noche, que a alguien se le ha olvidado encender la luz.
Aun así nada.

Estoy en penumbra en mitad de la calle, mal alumbrado por una farola que me guarda la distancia, escribiendo estas líneas con dedos que se escurren por la pantalla camuflados entre gotas de lluvia, y no siento nada.
Como si no fuera invierno.
Como si no fuera yo.

Evanescence – Listen to the rain

It’s just too hard to say goodbye