Stole the show


No estamos en la obra: esto son los ensayos; y es en los ensayos donde uno se permite arriesgar, probar cosas nuevas, mejorar la técnica, improvisar movimientos.
Uno no se pone conservador en los ensayos: en los ensayos uno juega, se divierte y disfruta incluso más que en la obra, pues no hay riesgo, no hay límites, no existe el hacerlo mal… y si alguna vez lo hace apenas cuenta.
En los ensayos uno lo da todo: el cien por cien, el doscientos, ¡el mil!
En los ensayos no hay miedo, no hay qué dirán, no hay fronteras.
Uno viene a los ensayos a aprender, los afronta con humildad pero sin freno, con ganas, con fuerza, con garra.
Uno viene a los ensayos a entregar el alma.

En los ensayos hay telón pero está cerrado, hay escenario pero no público. Nos miran, sí, pero como iguales, como libros de los que cambian la vida, como páginas llenas de ideas.
Venimos a los ensayos a leernos.

No estamos en la obra, en esta vida no: esta vida son los ensayos.

¿Ensayamos?

 

Parson James – Stole the show

So hold for the applause.

Rule the world


No me subía al escenario con la intención de destacar, sino queriendo pasar desapercibido: recitar mi texto de manera correcta, no equivocarme y conseguir que todas las miradas se dirigieran hacia otro punto. Humildad, pensaba, pero la humildad no es eso. Yo creo que era miedo.
Uno no se sube a un escenario para pasar desapercibido.

No creo que sea sano querer ser siempre el centro de todas las miradas, ya sabéis, pretender ser el alma de la fiesta y todo eso, pero ¿acaso es mejor intentar ser invisible?
Todo esto es una obra de teatro, la vida, y no creo que muchos actores se dejen la piel por conseguir ese papel de secundario en el que nadie repara.

El caso es que estamos ya arriba, que este calor no es el verano sino los focos. ¿Qué tal si intentamos brillar? ¿Y si hacemos lo posible por comernos el escenario?
Esta es nuestra obra, el papel de nuestra vida, uno por el que quizá nunca nos den un premio, pero ¿nos va a impedir eso dar el cien por cien?

¡Yo digo que nos comamos el mundo!

 

Walk Off The Earth – Rule the world

They say slow slow slow, I say go go go!

Home is where the heart is


Te detienes a un paso de la baldosa a la que apunta el sensor.
Respiras hondo.

Por un instante vuelves a tu niñez, a estar en mitad del escenario justo antes del inicio de la función, detrás de unas cortinas que no tardarán más de unos segundos en dejar de estar ahí. Te preguntas quién habrá venido, cuándo; si habrán llegado los primeros para no perderse detalle,  si estarán sentados en la primera fila, en la segunda, más atrás; si a la derecha o a la izquierda… si se han olvidado de ti.

Piensas en lo que significa estar en casa, en qué implica en realidad esa palabra: casa.
Casa es el lugar en que uno vive, pero no es solo eso: casa es donde uno siente, donde se descansa de verdad, donde los abrazos son algo más que cuerpos que se aprietan.

Das ese último paso que alza el telón sin notar que estás temblando como aquel niño de diez años vestido de ángel perezoso.
Se apartan las puertas.
Das gracias por no tener que hablar esta vez, pues no serías capaz de recordar tus líneas mientras tus ojos buscan como locos entre la multitud.
Lleno absoluto, mas no hay espectador que busque tu rostro.

Casa no puede ser un lugar donde nadie te espera en el aeropuerto.

 

Ramon Mirabet – Home is where the heart is

It’s time for me to face my fate.