Late to the party


Las mejores fiestas que recuerdo son aquellas que me he perdido,
esas a las que he llegado cuando ya habían encendido las luces,
cuando sonaban las lentas o ni siquiera eso.

De las mejores fiestas que recuerdo solo compartí el final con aquellos que fueron:
el resto del tiempo lo pasé contigo,
perdidos en buscar excusas para entretenernos,
corriendo sin prisa hacia donde no era,
bailando canciones que no sonaban,
sintiéndonos más dentro mirando desde fuera que esos locos que creían vivir el momento.

En las mejores fiestas que recuerdo cambiamos alcohol por aire fresco, cuerpos por árboles, neones por estrellas, música por suspiros, gritos por roces…
Siempre había tiempo, cinco minutos más para otra locura y otros cinco.

Contigo siempre era pronto para llegar tarde.

 

Kacey Musgraves – Late to the party

And who needs a crowd when you’re happy at a party for two?

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Liability


Mi cuerpo está ahí, a tu lado, caliente simplemente porque está vivo; yo no. Si tuviera que elegir estar de algún modo sería ausente, aunque lo más seguro es que ni siquiera llegara a elegir, pues es difícil hacer algo cuando no estás.

Yo no estoy, o estoy poco. Soy consciente de lo que ocurre, de dónde estamos, de ti. Soy consciente de todo pero lo veo desde fuera, desde un lugar frío a pesar de que se empeñe el corazón en mantenerme la temperatura. No tengo ni idea de qué lugar es ese, pero se parece demasiado a un cementerio de ideas: todas muertas, probablemente de frío.

Veo mi cuerpo, se me hincha y se me deshincha el pecho, te veo a ti. Me buscas, me miras, me tocas, me besas. Yo respondo, a veces, poco. Algún suspiro inacabado, algún beso monosílabo. Y te vale.

Odio que te conformes con eso, que te parezca suficiente un hombre que está al dos por ciento. Te odio por valorarte tan poco, por no levantarte y dejarme sentado en ese banco. Te odio por no odiarme.

Permanezco inmóvil porque no sé dónde estoy, porque en terreno desconocido uno debe andar con pies de plomo, y yo que soy un pato prefiero quedarme parado. No quiero romperlo, o quizá sí, no lo sé, pero no está bien ir rompiendo cosas sin querer.

Mi cuerpo está ahí, a tu lado, caliente; ojalá estuviera yo.
Ojalá estuviera yo, de verdad, pero no así, no inerte.
Ojalá fuera capaz de mover las piernas a pesar del frío, de volver antes de que te cansaras.

Ojalá no hiciera siempre frío.

 

Lorde – Liability

Says he made the big mistake of dancing in my storm, says it was poison.

Suéñame


No me hables de lo que tienes,
de lo que haces,
de lo que vives.
Háblame de lo que sueñas,
de los lugares que visita tu mente cuando la dejas libre,
de adónde vuelas si no hay quien te pise el freno.

No me hables de lo tangible,
de lo que veo,
de lo que escribes.
Háblame de tus suspiros,
de la magia que te roza y los arranca,
de adónde va el aire al que van tus sueños.

No me hables.
De esto,
de aquello;
de nada.
Suspira y rózame el alma.
Arráncame el vuelo,
libera la magia,
¡sé el aire!

No me hables.
Suéñame.

 

Georgina – Suéñame

Tienes la facilidad de poderme complicar la vida.