Machines


La ciencia avanza: creamos artefactos cada vez más complejos, programas que piensan por nosotros, robots que asemejan personas.
Creamos máquinas, hacemos que se nos parezcan, las tratamos como si fueran personas… y se nos olvida tratar a las personas como si fueran personas.

Biffy Clyro – Machines

I’ve started falling apart, I’m not savouring life.

Ma solitude


No tengo problema en estar solo.
No es algo que haya sido siempre así, pero a todo se aprende, y yo aprendo rápido.

Tiendo a buscarle el lado positivo a las cosas, y a estar solo le he encontrado tantos lados positivos que no sería capaz de darle nombre si estar solo fuera un polígono. ¡Menos mal que no lo es!
Le he sacado tantas ventajas a la soledad que a veces ni siquiera quiero socializar, que no tiene tantas cosas buenas, pero el ser humano es social por naturaleza y bla bla bla. La presión del grupo.

Hay gente que no lo entiende, que ve la soledad como un problema, como algo malo, y le teme. La soledad es ese gran monstruo que viene a acabar con nosotros.
Pero no.

Yo no le veo ningún problema a estar solo.
Si acaso la soledad.

 

Georges Moustaki – Ma solitude

Non, je ne suis jamais seul avec ma solitude.

Waiting game


– ¿Se puede saber qué está haciendo, caballero?
– Nada.
– Lo que me temía. Por favor, colóquese en esta cola de aquí.
– ¡Pero si no estoy haciendo nada!
– Esta es precisamente la cola de la gente que no quiere hacer nada.
– ¿Y para eso hay que hacer cola?
– ¡Vaya preguntitas! Parece mentira que no sepa que hay que hacer cola para todo, hasta para no hacer nada.
– Pero… en esta cola hay mucha gente, ¿no?
– Sí, debe haber unas tres horas de espera, eso como mínimo; hay tanta gente que no quiere hacer nada…
– La cosa está en que yo sólo quería esperar cinco minutos, luego tengo que irme.
– ¡Debería haber empezado por ahí! La cola para esperar cinco minutos es aquella de allá al fondo; aunque si quiere cambiarse le recomiendo que lo haga rápido: ahora habrá una media hora, pero enseguida llegan los que salen a fumarse el cigarrillo y se pone imposible.
– ¡No puedo permitirme esperar media hora para esperar cinco minutos!
– ¡Lo que no se puede permitir es que no consiga usted decidirse! No es tan difícil: si no quiere hacer nada quédese donde está y en dos horas podrá no hacerlo; si quiere esperar cinco minutos vaya hacia el fondo.
– Pensándolo bien, creo que me voy a ir; ya casi han pasado los cinco minutos que quería esperar…
– La cola para la gente que quiere irse ya cerró hace un cuarto de hora. Lo mejor será que se quede aquí y no haga nada cuando le llegue el turno. Cuando vuelva a abrir avisarán por megafonía.
– ¿Y dónde está la cola para escuchar el aviso de megafonía?
– ¿Me está tomando usted el pelo? Los avisos se escuchan en todo el recinto.
– Era una broma.
– La cola para la gente que quiere hacer bromas está en la sala de al lado.

BANKS – Waiting game

Cuz lately I’ve been scared of even thinking ‘bout where we are.