World so cold


Londres es esa ciudad fría donde la gente entra en un ascensor y no dice nada.
Parece que se ha quedado buen día.
Decían que hoy iba a llover y mira qué sol.
Uf, lunes
.
En Londres no.
Nada.

Fuimos nómadas un rato, pero enseguida nos dimos cuenta de que aquello cansaba y además alguien había inventado el sofá. Sedentarios desde entonces.
Alguien inventó también las escaleras, pero nosotros, siempre en continua evolución (entendida como el esfuerzo por hacer cada vez menos), inventamos el ascensor.
Nadie sube andando ahora. Y en Londres en los ascensores no se habla.

He preguntado a gente de aquí que por qué, que qué frío, que qué feo.
Ellos dicen que lo incómodo es hablar, que qué frío, que qué horror.
¿Ni hola?
Ni agua.
Pues vaya.

Ahora subo siempre por las escaleras.
Mucho más cálido.

 

Three Days Grace – World so cold

I’m too young to lose my soul

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Peace sign


En cierto modo es como si te siguieras levantando en mitad de la noche para ver si estoy bien, como si te siguieras acercando sigilosa a mi habitación para no despertarme, como si te siguieras quedando minutos callada bajo el dintel de la puerta para luego irte sin más. Me daba cuenta siempre, supongo, y quizá no lo sabías, pero yo también me quedaba tranquilo.

En cierto modo es como si lo siguieras haciendo, como si poco después de irme a dormir estuvieras ahí asegurándote de que todo está bien. Me sigo dando cuenta, lo noto y todo está bien; y supongo que está bien porque estás ahí en cierto modo.

 

Lights ft. Coeur de Pirate – Peace sign

In the disorder you are the peace sign.

No te pude retener


La gravedad del asunto es que te veo caer, no en sentido metafórico, que yo estoy arriba y te resbalas. Siento poco a poco cómo te alejas, aún conmigo pero a punto de dar el salto, recorriéndome con suavidad el rostro antes del adiós. Me erizas la piel y no es justo; no eres justa. Nunca es justo el que se va.

Fuimos uno no hace tanto, tú y yo. Te llevaba dentro, o te llevé.
Es más difícil así, cuando pierdes algo que era tuyo, una parte. Te quedas como incompleto, un vaso medio vacío. Puedes volver a beber, pero ¿es lo mismo?

Estás fuera, aún en contacto pero callando a gritos que somos dos, independientes, tú por un lado, yo por otro. La gravedad del asunto es que te veo caer, a ti y a otras tantas que como tú en algún momento fueron mías.
Siempre he sido incapaz de reteneros.

 

Vanesa Martín – No te pude retener

Tu cuerpo quería más vivir, y yo vivir en ti sin más…