Our house


Todo el mundo sabe que cuando estás buscando piso no puedes quedarte con el primero que ves, que eso no es buscar de verdad sino conformarte y uno no llega lejos siendo un conformista.
Cuando estás buscando piso tienes que ver uno tras y otro, y solo cuando ya has visto los suficientes (¿diez?, ¿veinte?, ¿más?) puedes empezar a tomar decisiones.
Hacerlo antes sería una locura.
Todo el mundo lo sabe.

Todo el mundo sabe también que si un piso merece realmente la pena va a durar poco en el mercado, que no va a estar esperándote a ti porque un piso no espera. Un piso es, a lo sumo, parte de una manzana; nunca pera.

¿Qué sentido tiene ver los primeros pisos entonces? Aún no has visto los suficientes como para poder elegir uno de ellos y cuando ya lo hayas hecho será tarde, y no puedes saltártelos porque entonces los siguientes serían los primeros.
En ningún otro contexto fue tan cierto aquello de que los últimos ya sabéis.

¿Deberías asegurarte de que los primeros pisos que ves no merecen la pena o es hacer trampa?
¿No sería más fácil dejar de escuchar a todo el mundo?


Esta entrada no habla de pisos.

 

Madness – Our house

Something tells you that you’ve got to get away from it.

Come over


Supongo que no estabas aquí cuando pasó esto, pero pasó esto: Noviembre es mes de perder, y de perder haciendo ruido.

No lo planeo. Ojalá pudiera decir que hace dos años escribí aquella entrada para poder escribir hoy esta otra, pero no es cierto. Me las doy de profundo cuando apenas pienso: cierro los ojos y que sea lo que dios quiera; y ni siquiera creo en dios. Lo he intentado alguna vez, de verdad, pero si no puedo creer ni en lo que veo, ¿adónde voy?

El termómetro dice que dieciséis grados. Parece lógico, aunque yo estoy a un paso de empezar a tiritar.
Quizá vivo en el hemisferio equivocado. Quizá estoy loco.
Tengo frío.

Supongo que no estabas ahí cuando pasó eso, y probablemente fuera lo mejor.
Si hubieras estado solo me habría acercado a ti para perderte, que aquel noviembre el termómetro marcaba menos de diez pero yo era capaz de quemar con la punta de mis dedos.

Hoy la punta de mis dedos no es azul porque eso solo pasa en los dibujos animados y mi dibujo está gris. Algo no puede ser gris y azul al mismo tiempo.
El termómetro marca dieciséis pero la cama está aun más fría que mis dedos, y más gris. Nada tiene sentido porque todo debería ser azul… y todo sería azul si tú estuvieras.

Abril debe ser mes de querer ganarte.

 

Sam Hunt – Come over

I don’t think that I can take this bed getting any colder.
Come over, come over, come over, come over, come over.