Los charcos


Hay quien piensa que en un día gris es más fácil deprimirse, encerrarse en casa, dejar que el peso de la vida nos hunda en el sofá. Es subjetivo, supongo.
Lo que si es más fácil en un día gris es saltar en los charcos, y eso es objetivo. Parece simple, demasiado, estúpido quizá, pero ¿cuándo fue la última vez que saltaste en un charco? A veces no hace falta más.

Uno puede deprimirse cualquier día del año, pero no puede saltar en los charcos siempre que quiera. Lo mismo estamos enfocando mal los días grises.

 

Dani Martín – Los charcos

En los charcos saltaremos tú y yo.

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No te pude retener


La gravedad del asunto es que te veo caer, no en sentido metafórico, que yo estoy arriba y te resbalas. Siento poco a poco cómo te alejas, aún conmigo pero a punto de dar el salto, recorriéndome con suavidad el rostro antes del adiós. Me erizas la piel y no es justo; no eres justa. Nunca es justo el que se va.

Fuimos uno no hace tanto, tú y yo. Te llevaba dentro, o te llevé.
Es más difícil así, cuando pierdes algo que era tuyo, una parte. Te quedas como incompleto, un vaso medio vacío. Puedes volver a beber, pero ¿es lo mismo?

Estás fuera, aún en contacto pero callando a gritos que somos dos, independientes, tú por un lado, yo por otro. La gravedad del asunto es que te veo caer, a ti y a otras tantas que como tú en algún momento fueron mías.
Siempre he sido incapaz de reteneros.

 

Vanesa Martín – No te pude retener

Tu cuerpo quería más vivir, y yo vivir en ti sin más… 

Our house


Todo el mundo sabe que cuando estás buscando piso no puedes quedarte con el primero que ves, que eso no es buscar de verdad sino conformarte y uno no llega lejos siendo un conformista.
Cuando estás buscando piso tienes que ver uno tras y otro, y solo cuando ya has visto los suficientes (¿diez?, ¿veinte?, ¿más?) puedes empezar a tomar decisiones.
Hacerlo antes sería una locura.
Todo el mundo lo sabe.

Todo el mundo sabe también que si un piso merece realmente la pena va a durar poco en el mercado, que no va a estar esperándote a ti porque un piso no espera. Un piso es, a lo sumo, parte de una manzana; nunca pera.

¿Qué sentido tiene ver los primeros pisos entonces? Aún no has visto los suficientes como para poder elegir uno de ellos y cuando ya lo hayas hecho será tarde, y no puedes saltártelos porque entonces los siguientes serían los primeros.
En ningún otro contexto fue tan cierto aquello de que los últimos ya sabéis.

¿Deberías asegurarte de que los primeros pisos que ves no merecen la pena o es hacer trampa?
¿No sería más fácil dejar de escuchar a todo el mundo?


Esta entrada no habla de pisos.

 

Madness – Our house

Something tells you that you’ve got to get away from it.