Chill in the air


Cada objeto que recojo hace que esta sea un poco menos mi casa. Es normal, no digo que no, pero es raro. Las mudanzas son raras… o no. A lo mejor somos nosotros los que las hacemos raras. ¿No es esa la historia siempre? Nada es raro de por sí, ni difícil, ni malo. Somos nosotros.

Esta vez he empezado con tiempo, quizá demasiado, pero de vez en cuando me gusta que las cosas sean fáciles; evitar el pánico del último minuto, ya sabes. De vez en cuando sólo.
Empezar con tiempo se traduce en que voy a estar casi un mes viviendo entre cajas. Todo sin prisa, muy chill, recogiendo un poco cada día.
¿Soy el único que odia cuando alguien cuela palabras en otro idioma sin que haya ninguna necesidad?
Cada poco que recojo hace que estas paredes se sientan un poco menos mías, y ahora en mitad de todo esto me pregunto si empezar pronto ha sido buena idea.
Cada poco que recojo esto es más raro… o no. Nada es raro de por sí, ni difícil, ni malo. Soy yo.

Amos Lee – Chill in the air

I don’t live there anymore.

Concrete jungle


No hay que estar nadando siempre, ni siquiera esforzándose por mantenerse a flote.
A veces está bien dejarse llevar,
aunque eso implique hundirse.
O tocar fondo.

Abajo es donde uno se impulsa para volver a la superficie.

Au/Ra – Concrete jungle

Swimmin’ with the sharks in your own bathtub

Late night feelings


Toda una vida centrado en solucionar problemas, intentando arreglar aquello que no iba bien, lo que preocupaba, lo que quitaba el sueño. Toda una vida eliminando quebraderos de cabeza, miedos, dudas.
Toda una vida, no solo para él: para todos.
No parecía mala filosofía.

Cuando llegó al final se dio cuenta de que se había centrado tanto en buscar remedios que apenas había dedicado tiempo a aquello que no los necesitaba, que no se había regalado ni un momento para disfrutar de lo que iba bien, de lo fácil.
Y ya era tarde.

I ask myself a million questions in the dark