No se puede más


Desde niño he usado los sueños para escapar, porque existen muchos mundos y por qué no iba a querer yo explorarlos.
Siempre me ha gustado explorar, descubrir lo desconocido y quitarle el des.
He soñado mucho, aunque dicen que todos lo hacemos; pero yo a menudo tengo la suerte de recordar esos viajes. Recuerdo cada color, cada palabra, cada gesto.
He soñado tanto que no siempre he tenido claro qué era real y qué no; tanto que a veces me he preguntado si no era este mundo el sueño.
De un modo u otro esos mundos siempre eran mejores que este, no porque este fuera malo, pero siempre se puede ir a más, ¿no?

Ayer fue domingo. Lo pasamos juntos. Me fui a dormir…
…y soñé con cada color, cada palabra, cada gesto.
Quizá no siempre se puede ir a más.

Pastora – No se puede más

Y es que sí se puede más, sí se puede más, sí se puede más.

Stand by


Me he pasado la vida mirando hacia donde no era, derecha cuando era izquierda, arriba cuando era abajo y así. Mala suerte, pensaba. ¿Cómo iba a asumir que en realidad era todo mucho más sencillo? ¿Que quien lo hacía difícil era yo?

Me he pasado la vida en standby, a la espera de gente que nunca me esperaba a mí, haciendo el tonto básicamente, pero es que joder (aún sin exclamaciones): es lo que se me da mejor.

Me he dado cuenta.
Me di cuenta.

Sigo sin saber dónde coño mirar.

 

Extremoduro – Stand by

Bebe rubia la cerveza pa’ acordarse de su pelo.

Arde


Somos muy visuales. Demasiado.
Si no lo veo no es real, decía alguien que conocí.
Si a algo no podemos ponerle un like no existe (esto lo he dicho yo).
Pero no a todo se le puede poner un me gusta. Todavía no.
No todo se ve.

Si yo enciendo una vela y salgo de la habitación, ¿se apaga? No lo sé, porque me he ido, pero lo normal es que no. No la veo, pero la llama sigue ahí. Un poco como nosotros. Como nosotros.
Mucho.

Si enciendo una vela no debería salir de la habitación: jamás dejes una vela desatendida.
Y ¿qué hice yo contigo sabiendo que eras fuego?
Desatenderte.

Ardíamos y ardimos, y supongo que todavía ardemos, y qué peligro tanto fuego.

Sigo soñando, ¿sabes? Aunque no te diga nada. Aunque no escriba.
Sigo soñando contigo.

 

Aitana – Arde

Y no, no queréis. No lo veis.