Mess is mine


Deja que se te desordene la vida.

Sal a la calle sin peinar.
Cena helado.
Sáltate esa clase.
Deja la lavadora para mañana.
Ponte dos calcetines que no sean pareja.

¡Vive al límite!

Olvídate del reloj.
No contestes esa llamada,
ni ese mensaje.
Déjate el móvil en casa.
Sé egoísta de vez en cuando:
haz algo solo por ti.
Sal a bailar bajo la lluvia.

¡Disfruta!

Se vive una vez.

 

Vance Joy – Mess is mine

Do you like walking in the rain?

Scared to be lonely


Alguien debería decirles a los del supermercado que tienen los huevos mal, que casi todo el mundo sabe que no hay que ponerlos en la misma cesta y ellos los tienen ahí, juntos, como si no supusiera eso un riesgo.
El problema es doble cuando uno piensa en esa gente que aún no sabe lo de la cesta, que seguro que llegan a casa y los dejan uno al lado del otro. Si eso no es una señal de que la raza humana está condenada no sé qué es.

La vida sería mucho más fácil si en el supermercado hubiera un huevo al lado de los yogures, otro con los kiwis, otro entre el Fairy y el Mistol y así, pero no; y no me vale la excusa de que los ponen en el mismo sitio para que la gente los encuentre con facilidad: ¿no sería mucho más fácil encontrarlos si estuvieran en todas partes?

Lo más triste de todo esto es que yo soy uno de esos que llega a casa y deja los huevos juntos, todos en la misma cesta, ¡a la mierda el sentido común! Y los dejo en el frigorífico, aunque no haga falta, porque tenerlos fuera es como discriminar, como si el resto de la comida fuera digna y ellos no, y no sé, iban a ser pollitos, digo yo que tendrán sentimientos.

Dejar los huevos fuera del frigorífico debería ser delito, por cruel. Seguro que por las noches sienten miedo y lloran, que tiemblan por falta de frío.
A los huevos les aterra estar solos.

Y a quién no.

 

Martin Garrix & Dua Lipa – Scared to be lonely

Is the only reason you’re holding me tonight ‘cause we’re scared to be lonely?

Miss you love


El problema no fue que no te quisiera sino que te dedicaras a comparar nuestras maneras de querer, viendo la mía como querer menos cuando quizá solo era querer diferente. Nunca dijiste aquello de No eres tú, soy yo, pero eras tú, que no te bastaba con querer y que te quisieran, que buscabas competir, que te empeñaste en llevar al amor el juego del yo más y no te valía ganar.

Yo te quería, claro que sí, pero a mi manera. Tú me querías a la tuya y a mí me parecía bien, pero al revés no: estaba mal, no era suficiente, tú más. Tú siempre más.
Lo aceptaba, pero tú querías reto, carrera, contrincante.
Yo al amor iba a participar, no a competir.

El problema fue que tú me querías ganar y yo solo te quería.

 

Silverchair – Miss you love

I love the way you love, but I hate the way I’m supposed to love you back.