Color pomelo

A veces el cielo está nublado, y a veces parece que no somos capaces de mirar hacia otro lado.
Un día gris, ¡qué triste!
Pero el cielo es solo eso, y vale que es grande, pero a poco que te descuides no lo ves
¡Será por cosas bonitas aquí abajo!

Es cuestión de perspectiva, y también de ganas, que uno pone la atención donde quiere.
Contemplar el gris del cielo es una opción, y a no ser que estés tumbado una que acabará dándote dolor de cuello.
Nadie quiere que le duela el cuello, y menos por haberse estado recreando en un cielo gris.

– No lo mires.
Pero es que está gris.
– Sí, pero ahora que ya lo sabes, ¿para qué seguir?

Si fuera una taza te diría que no dejes que un cielo gris te arruine el día, pero no lo soy.
Aunque en serio, ¿para qué seguir?

Cheti – Color pomelo

Porque me da miedo quedarme sin aliento.

Karma

Es difícil creer en el karma cuando ves que le pasan cosas malas a gente buena, o viceversa, o peor aún: que te pasan a ti. ¿Para qué?, te preguntas.
Buena pregunta.

Lo mismo te estás esforzando por hacer las cosas bien, que tampoco debería ser un esfuerzo, digo yo, pero a veces es muy difícil no mandar a la gente a la mierda. Pones de tu parte, te contienes, o incluso vas un paso más allá y hablas las cosas de manera civilizada. Todo bien. ¿Qué coño bien? Todo perfecto.
Y te mandan a la mierda.

¿Para qué?, te preguntas. Si hago las cosas mal me pasan cosas malas, y si las hago bien también. ¿Por qué me esfuerzo?

En primer lugar, supongo, que porque si solo haces las cosas para tu beneficio personal eres un poquito egoísta, y tú no eres así. O sea, si lo fueras ni siquiera te lo plantearías.

Pero en serio, ¿para qué?

A ver, el karma es una excusa para que la gente se porte bien; un poco como El Coco. Y El Coco no existe.
Te van a pasar cosas malas, igual que le van a pasar cosas buenas a los hijos de la vecina aunque bajen las escaleras cual estampida de ñus cada mañana a las ocho menos cinco. Porque las cosas, buenas y malas, pasan, y nos pasan a todos. Pero todas esas cosas que haces bien, te cueste más o menos, son cosas malas que no le están pasando a nadie.

Hazlo por eso, y porque ya está el mundo bastante lleno de gilipollas…

AJR – Karma

I’ve been so good, where the hell is the karma?

Ay pena, penita, pena

Me paso media vida tirado en el suelo. En sentido figurado, claro; no porque no lo haga ahora la mitad del tiempo, que sí, sino porque es algo que he empezado a hacer recientemente. Tan recientemente como 2020, ya sabéis, con lo del virus ese. Supongo que os suena.

Digo que he empezado, pero ¿no debería decir que lo he retomado? Hace tiempo que no veo a ningún niño pequeño, pero creo que es algo que solían hacer. ¿Lo mismo es eso? ¿Que vuelvo para cerrar el ciclo? Que pensándolo bien mejor no: lo de cerrar ciclo me suena a irse con el tío de los lirios, y ahora mismo no nos podemos juntar.

El tío de los lirios, que he crecido oyendo hablar de él y preguntándome quién sería, y ahora me da por buscarlo en Google por aquello de confirmar y NO HAY NADA. ¿Alguien sabe de quién hablo? ¿Alguien con quien no tenga lazos de sangre?
Una de dos: o es algo propio de mi familia, que qué bonito, o el mundo no le ha hecho justicia al pobre señor. ¿De verdad que nadie lo conoce? Decidme que sí.

Seguiría hablando, y tengo más que decir, pero es que este descubrimiento me ha trastocado un poco y siento como que me sobra energía potencial.

Me vuelvo al suelo.

Decidme cosas.

Lola Flores – Ay pena, penita, pena

Me duelen los ojos de mirar sin verte.