The bakery


Era una buena historia: no había fallos. Crecía despacio como la masa del pan cuando se hornea, se hinchaba por momentos, olía bien. Demasiado bien, ¿sabes? Tenía uno de esos olores que uno no se cansaría de oler jamás, de aquellos de los que deberían hacer ambientadores y no de jazmín o lavanda. Nadie quiere oler a lavanda en realidad.
Era pan recién hecho, y no es que se pusiera malo, pero se enfrió. Y olía menos.
Fue una buena historia mientras lo fue.

He seguido comiendo pan, que un hombre tiene que alimentarse, aunque tampoco demasiado. Sin embargo no lo he vuelto a hacer, o no lo había vuelto a hacer hasta ahora. Creo.

Tengo el horno encendido, hay algo ahí; y he dicho creo porque ese algo podría ser pan o no, no lo sé, aunque me acuerdo de aquel que se me enfrió y me entran las dudas.
¿Tiene sentido cuando al final todo se enfría?

El mundo de la panadería es muy loco.

 

Arctic Monkeys – The bakery

And the more you keep on looking the more it’s hard to take.

Water me


La distancia es como el tiempo: relativa, y hoy sin estar especialmente lejos nos hallábamos distantes, por muchas cosas y por ninguna en concreto, porque pesa la vida y decían Los Sims que la amistad es como una planta, y yo que no sé dónde tengo la cabeza no soy capaz de regar cuando toca.

Las plantas me inquietan porque nunca veo claro cuándo quieren agua, cuándo les sobra, cuándo necesitan que les cante, que les hable, que las deje tranquilas…
Las plantas son para mí un misterio, y aunque se me dé fatal hacer de jardinero las quiero, lo cual hace que todo sea mucho más confuso.

No os muráis, por favor.
Debería ser suficiente con eso, pero no.
Decidme al menos qué esperáis de mí, pero tampoco.

A veces lo único que necesito es sentarme en un banco a tu lado.

 

FKA twigs – Water me

He told me I was so small. I told him “Water me”.

Make you miss me


Vivimos en tiempos de usar y tirar, donde todo es ya y lo que hoy vale un mundo mañana no tiene sentido. El juego de moda es el del ahora, la inmediatez y la aniquilación de la espera, pero para alguien que creció buscando día tras día una carta en el buzón un mundo que no espera no tiene sentido.

Ya ha empezado la partida y el juego es el que es.
Lo acepto, pero pienso hacer trampas.

Sigue con tu rutina, tu falta de tiempo y tus platos de plástico, que aquí uno es medio ninja y a la que te descuides se cuela por tus poros y se te planta dentro. Lo mismo lo he hecho ya y ni te has dado cuenta.
Por poca biología que hayas estudiado sabrás cómo va el cuerpo humano, que me estás regando. Estoy plantado en ti, callado, sin hacer ruido, creciendo. Eres tú quien me engrandece, solo tú. Yo no me muevo y tú venga a regar, con cada latido, mientras usas y tiras los días que le quedan a este año.

Esa es precisamente la trampa, que no soy de hoy para hoy, que yo quizá ahora no estoy y en un mes te duelo bajo el pecho, que crezco despacio, como un roble, y a un roble no lo detienen las modas. La trampa es que mientras te escribo estas palabras que no lees estás empezando a echarme de menos.

 

Sam Hunt – Make you miss me

Make you wish that you were sleeping in my shirt.