A hug too long


Lo más cercano a un abrazo que me han dado en los últimos meses me lo ha dado la almohada. Técnicamente se lo he dado yo a ella, pero me gusta imaginar que ella quiere, que me ve ahí y piensa míralo, pero si está hecho polvo, tan solo… que voy de duro y de que me da todo igual y de que yo me he pasado toda la vida esperando que llegara algo de esto, pero joder, ¿os acordáis de lo que es un buen abrazo?

Espero que la almohada no sepa leer porque estoy a punto de confesar que no es lo mismo, pero es que no lo es; aunque supongamos que ella quiere y que si no se lanza es porque no tiene brazos.
Una cosa es abrazar y otra que te abracen.

Nunca he sido de mucho contacto, la verdad, que eso de tener que dar besos y abrazos a todo el mundo siempre me ha llevado de cabeza. Tener que, ¡qué horror! ¿Desde cuando uno tiene que querer?
Ahora intento acordarme del último abrazo que di y nada. Ni siquiera me acuerdo de haber abrazado.

Quizá se me olvida, no sé. Quizá pasa algo más de tiempo y ya no tiene sentido ni el concepto, y al final abrazar no es más que coger fuerte la almohada por la noche mientras tengo pesadillas.

Gabby’s World – A hug too long

And if you ever told me that you were scared I’d appear there

Déjala que vuelva


Intenté retenerla, y ese fue el problema.
Es imposible retener a alguien, sobre todo a alguien como ella.

No sé cuánto tiempo estuvo a mi lado.
Supongo que cuando eres feliz el tiempo es lo de menos, y éramos felices… yo era feliz… ¿lo era ella? Con ser feliz pasa algo parecido, que uno lo es y se olvida del resto, no a malas, pero quizá cuando somos felices con alguien pensamos que ese alguien también lo es con nosotros, y nos da igual.

Ella no era feliz.

Si hubiera sido feliz jamás se habría ido, ¿no? Aunque tampoco es cierto.
¡Joder! ¡Menuda sarta de mentiras!
A veces uno se va aunque sea feliz, o se va precisamente porque es feliz, como si no se lo mereciera, ¿sabes?, como si ser feliz fuera demasiado.
A veces ser feliz sobrecoge, y quién quiere vivir sobrecogido.

Yo no lo vi, pero ella se dio cuenta de que éramos incapaces de ser felices a la vez.
Por eso se fue.

Ella daba y yo cogía. Siempre. Todo el rato.
Fui un egoísta.
A veces uno se va para aprender, para que el otro aprenda, no a malas, pero las lecciones difíciles también tiene que enseñarlas alguien.

Lo bueno de todo esto es que he aprendido, que ahora sé ser feliz sin ella.
Supongo que eso quiere decir que estoy listo para que vuelva.

Mi musa está en un autobús hacia alguna parte.

 

Piso 21 feat. Manuel Turizo – Déjala que vuelva

Ella conoce solita el camino conmigo.

If it makes you happy


– ¿Crees que te lo mereces?
– Creo que no.
– Entonces, ¿cuál es el problema?
– Que hay otros que lo tienen, o pueden tenerlo, y tampoco se lo merecen.
– Y tú lo quieres, ¿no es cierto?
– Sí.
– Pero no crees que te lo merezcas…
– Bueno… no…
– Entonces, ¿cuál es el problema?
– Que hay otros que…
– Olvídate por un momento de los otros. ¿Te gustaría tenerlo sabiendo que no te lo mereces?
– No lo sé… quizá no…
– ¿Lo quieres por encima de cualquier cosa o quieres conseguirlo sabiendo que te lo has ganado?
– No lo sé…
– Creo que sí lo sabes. ¿Es solo el premio? ¿Es la meta lo único que importa? Todos los caminos conducen a Roma, sí, pero ¿irías por cualquier camino?

– No.
– ¿Te sentirías bien contigo mismo cogiendo atajos, dejando que te pusieran medallas de carreras en las que no has participado?
– No.
– ¡Corre, joder! Cálzate las zapatillas; sal ahí fuera. Demuestra lo que vales. Cáete, vuelve a levantarte, hazte fuerte. Gánate esa medalla sin que te importe la medalla. APRENDE. Y a la mierda el resto, coño. Sé tú, como siempre has sido. ¡Si luchas que sea por ti!
– Gracias.
– No hombre, gracias a ti.
– Pero…
– Ya sabes que estás hablando solo, ¿no?

 

Sheryl Crow – If it makes you happy

If it makes you happy, then why the hell are you so sad?