The bakery


Era una buena historia: no había fallos. Crecía despacio como la masa del pan cuando se hornea, se hinchaba por momentos, olía bien. Demasiado bien, ¿sabes? Tenía uno de esos olores que uno no se cansaría de oler jamás, de aquellos de los que deberían hacer ambientadores y no de jazmín o lavanda. Nadie quiere oler a lavanda en realidad.
Era pan recién hecho, y no es que se pusiera malo, pero se enfrió. Y olía menos.
Fue una buena historia mientras lo fue.

He seguido comiendo pan, que un hombre tiene que alimentarse, aunque tampoco demasiado. Sin embargo no lo he vuelto a hacer, o no lo había vuelto a hacer hasta ahora. Creo.

Tengo el horno encendido, hay algo ahí; y he dicho creo porque ese algo podría ser pan o no, no lo sé, aunque me acuerdo de aquel que se me enfrió y me entran las dudas.
¿Tiene sentido cuando al final todo se enfría?

El mundo de la panadería es muy loco.

 

Arctic Monkeys – The bakery

And the more you keep on looking the more it’s hard to take.

Anuncios

Si tú me dices ven


A mí la lluvia me gusta desde el sofá, cuando la veo aporrear el cristal desde el otro lado mientras estoy calentito bajo mi manta.
Me encanta la lluvia, pero que no me moje.

Me pasa con la lluvia igual que con el fútbol, que no le veo sentido desde detrás de un muro, que si no puedo jugar ¿qué gracia tiene?
El deporte no es deporte si no sudas;
la lluvia no es lluvia si no te empapa.

Me asomo a la ventana eres la chica de ayer, respiro, la veo caer.
Huele a verano, a tierra, a mar. A ti.
La oigo golpear el suelo, llamarme.
No sé decirle que no.

Si tú me dices ven lo dejo todo.
Hasta el paraguas.

 

Los Panchos – Si tú me dices ven

No detengas el momento por la indecisiones.

Smells like teen spirit


La llegada del verano significaba darle un portazo a la rutina, abrazar a la libertad con fuerza para que no huyera, nadar en el aire libre y respirar mar.
La llegada del verano significaba todo eso y perderte.

No es nuevo esto de conformarme con pasar por tu lado, el tener suficiente con que parte del aire que respiro lo hayas respirado tú primero. De pequeño, y allá voy de nuevo, sentarme a tu lado era un mundo en el cual no me hacía falta más, uno donde las cuatro estaciones eran otoño, invierno, primavera y nostalgia.

La llegada del verano marcaba el inicio de mi cuenta atrás, de incontables días de playa con la mirada perdida en el profundo azul de tu otoño.
Vivía bien en libertad, pero nada comparable a compartir celda contigo.

Y hoy me huele a verano.

 

Noah Gundersen – Smells like teen spirit

I feel stupid and contagious.