Brillo

Te miro desde debajo de mi mano como quien mira en dirección al sol, no porque brilles, que quizá, sino por respeto.
Te miro como aquel que se sienta ante una película de terror sin sentirse preparado: me tapo la cara con las manos pero alineo mis pupilas con los huecos que quedan entre mis dedos.
Te miro, y no estoy seguro, pero te miro.

Septiembre, que es como enero pero sin los fuegos artificiales; lleno de propósitos, de cambios, de cosas que quedan atrás.
Septiembre, que es como enero pero más cruel; que lo que deja atrás es el verano, y qué verano.

El verano de nuestra vida.

A veces no nos damos cuenta, pero todos los veranos son el verano de nuestra vida.
Luego ya nos vamos y siguen siendo veranos, pero de las vidas de otros.

No sé qué viene (¿acaso alguien lo sabe?), pero miro, tapándome un poco por si brilla. Y por respeto.

J. Balvin ft. Rosalía

Dentro de poco va a ser demasiado tarde.

Color pomelo

A veces el cielo está nublado, y a veces parece que no somos capaces de mirar hacia otro lado.
Un día gris, ¡qué triste!
Pero el cielo es solo eso, y vale que es grande, pero a poco que te descuides no lo ves
¡Será por cosas bonitas aquí abajo!

Es cuestión de perspectiva, y también de ganas, que uno pone la atención donde quiere.
Contemplar el gris del cielo es una opción, y a no ser que estés tumbado una que acabará dándote dolor de cuello.
Nadie quiere que le duela el cuello, y menos por haberse estado recreando en un cielo gris.

– No lo mires.
Pero es que está gris.
– Sí, pero ahora que ya lo sabes, ¿para qué seguir?

Si fuera una taza te diría que no dejes que un cielo gris te arruine el día, pero no lo soy.
Aunque en serio, ¿para qué seguir?

Cheti – Color pomelo

Porque me da miedo quedarme sin aliento.

Dangerous night

Que a veces el mundo desaparece y ahora es una de esas veces,
que no hay nadie,
tú y yo.

Tú y yo, y si me descuido solo tú,
que uno a sí mismo se mira poco
y cómo si tú eres la alternativa.

Volamos en círculos,
aunque supongo que da igual la trayectoria.
¡Volamos!

Vuelo.
No hago otra cosa desde que te conozco.

Está el parque lleno de gente que no veo,
que no hay mundo,
pero me escondo detrás de una espalda
para ver si te das cuenta,
si me echas de menos,
si vienes a buscarme.

Entonces los veo.

Se miran. Se tocan. Se besan.
Sonríen.

Vuelo a por ti: qué más da quién busca a quién.
Quiero eso.
Mirarte. Tocarte. Besarte.
Sonreír.

Qué más da que no podamos.

Quiero volar a tu lado.

 

Thirty Seconds to Mars – Dangerous night

What a dangerous night to fall in love.