La vereda de la puerta de atrás

Me dijiste que tenías ganas de volver y me emocioné, porque era algo que deseaba aunque apenas lo dijera (aunque no lo dijera en absoluto). Uno puede hacerse el fuerte, el orgulloso, intentar que estas cosas no salgan, para que no le hagan daño otra vez o para no parecer tonto, pero eso solo funciona en la vida real: en los sueños es imposible engañarse a uno mismo.

Me desperté y me hizo gracia, porque cómo ibas a volver si nunca habías venido. Aun así me había alegrado de volver a verte, aunque nunca hubieras mostrado interés.
Aunque nunca vayas a hacerlo.

Supongo que sé fingirlo, pero que en el fondo no soy capaz de guardar rencor, que cierro las puertas pero nunca echo la llave, por si acaso; por si algún día vuelves a llamar aunque nunca lo hayas hecho.

No sé dejar de querer.

Extremoduro – La vereda de la puerta de atrás

Mi ejército no tiene banderas, solo un corazón.

Not broken anymore

A veces hay que perderse para poder encontrarse, pero es que yo estaba ahí, joder, que no me había ido a ningún sitio; y es imposible encontrarse si uno ya sabe dónde está.
Supongo que perdido no era la palabra; quizá roto.
Joder…

En serio, odio cuando la gente mete palabrotas en los textos sin venir a cuento, o en las canciones, pero si darse cuenta de que uno está roto no es venir a cuento, ¿qué lo es?

No estaba perdido sino roto, incapaz de sentir.
Ya me conocéis (¿conocíais?), que yo sin sentimientos no soy nada, que de cada tres entradas que escribo (¿escribía?) cuatro hablan (¿hablaban?) de amor.
¡Ojalá solo hubiera estado perdido!

A veces hay que perderse para poder encontrarse, y es verdad, pero nunca nadie ha dicho que a veces hay que romperse; probablemente porque no hay por qué hacerlo, y aun así pasa.

A veces uno sabe dónde está y es lo de menos.

A veces uno se rompe.

 

Blue October – Not broken anymore

But I can’t stop thinking how you just keep making sense of all that was broken before.

Forget me now

Vi que aquello no iba y decidí que yo que sí podía debía hacerlo,
irme;
que para qué seguir.

Me fui, que uno no puede quedarse siempre,
y me di cuenta en el viaje de vuelta de que joder,
eso era como rendirse,
y que se rinden los cobardes.

¿Quieres ser un cobarde?, me dije,
y no quería,
claro que no,
pero irse también es de valientes, ¿sabes?

A veces lo fácil es quedarse,
no hacer nada,
dejarse llevar.

Se fluye sin esfuerzo,
pero hace falta valor para nadar contracorriente.
Y mucha fuerza.

Si uno no entrena para eso, ¿para qué?

 

Against the Current – Forget me now

Always knew I’d make it out.