Fuck and run


Vencimos, y nos sentíamos enormes, joder.
Nos dimos cuenta de que decíamos mucho eso, de que quizá era demasiado joder, pero ¡joder! ¡Habíamos ganado! Uno no gana todos los días.

Por un momento nos sentimos invencibles, como si no hubiera nada que nos pudiera parar, y es que ¿acaso algo podía? Si corres mucho acabas alcanzando una velocidad a la que es posible que resulte imposible detenerte.
Nosotros habíamos corrido. Mucho. Muy rápido.
Quizá habíamos corrido demasiado, supongo, como el joder, y también hay una velocidad a partir de la cual ya no es posible pensar en nada más que en darle a las piernas. Se pierde el foco en el resto al enfocar la carrera, y qué borroso estaba todo, joder.

No es que no quisiéramos verlo, pero estábamos corriendo y no lo vimos. No podíamos.
Que no hace falta que te paren para que se acabe.

Que cada semana tiene un lunes.

Joder.

 

Liz Phair – Fuck and run

It’s fuck and run, fuck and run.

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Watch me read you


Soy incapaz de leerte, aunque no eres un libro, así que ¿de quién es la culpa?
Es una pregunta retórica: es mía; pero cómo iba a saber que no es posible si he aprendido a tocarte sin que seas un instrumento, si te pinto las mejillas y no eres un cuadro, si aunque no tengas pinta de móvil te hago vibrar.

Es confuso. Todo. Mucho.
Te he ido asimilando a conceptos y ha funcionado hasta ahora.
Y eras cada objeto.
Y eras cada forma de arte.

Me he convencido de que era posible que lo fueras todo y he querido que fueras poesía. A fin de cuentas poesía eres tú, ¿no? Y no, o no lo sé.

Soy incapaz de leerte.

 

Odette – Watch me read you

When will I learn?

Blue as your eyes


Nos enfriamos con el paso del tiempo; dejamos de idealizar y empezamos a querer verlo todo desde un punto de vista realista, y a la magia no se la puede mirar desde un punto de vista realista, así que dejamos también de creer que el amor puede durar para siempre.

Nos hacemos mayores, y por el camino nos vamos dando cuenta de que es imposible que no haya nada imposible, y donde antes solo había posibilidades van apareciendo noes, como setas tras el diluvio. No es necesariamente malo, pero en parte es triste.

El amor eterno son los padres, aunque no, probablemente ni siquiera ellos.

Ya no puedo soñar con pasarme el resto de mi vida mirándote a los ojos sin cansarme. ¡Vivo cansado, joder! Pero aún puedo batir un récord, y a lo mejor te vale: prometo ser la persona que más tiempo te mire a los ojos sin cansarse.

Ya veremos lo que hacemos luego.

 

Scouting For Girls – Blue as your eyes

When I showed you my hand I gave you my heart.