Claro que hace falta hablar


Hablar otro idioma no es fácil: uno tiene en la cabeza todo eso que quiere decir y lo tiene claro, pero está en otra lengua y hay que traducirlo, y así no se puede; no siempre al menos. A uno le faltan palabras, práctica, soltura… Uno habla pero no dice lo que quiere decir, no todo, y es como que está viviendo a medias, que es menos él, porque somos nuestras palabras y sus palabras no son todas las que son.

Es esa sensación la principal culpable de que hablar otro idioma no sea fácil, pero es que a mí me pasa eso mismo con el mío. No sé si es que pienso más deprisa de lo que soy capaz de hablar, que es mucho, o que pienso palabras que no soy capaz de traducir a mi propio idioma, cosa que si analizas con detenimiento tiene el mismo sentido que si no lo haces.
Quizá nunca aprendí a hablar del todo.

Hablar un idioma no es fácil, y a lo mejor la culpa la tienen ellos, los idiomas, que se las dan de complicados pero son incapaces de captar la esencia.
Seguro que es eso.

Voy a inventar un idioma que no tenga fallos.
Uno donde no haga falta hablar.

 

Ella Baila Sola – Claro que hace falta hablar

Me confunden las palabras obligadas por el tiempo.

Everybody talks


No creo que hable mal la lengua, pero claro, no es la mía, y eso se nota. Se nota, por ejemplo, en todas esas conversaciones que no entiendo, que la gente habla todo el día y yo no puedo escuchar todo el tiempo. ¿Se pueden tener encendidos los cinco sentidos a la vez? Siempre he pensado que no. ¿No dicen que los hombres no podemos hacer dos cosas a la vez? Imagínate cinco.

Vivo mi día a día entre palabras que no siempre entiendo, porque en tu idioma es fácil captar los mensajes aunque no te concentres, pero en otro cuesta, que si es de rebote no me entero, que si no pongo la oreja tururú.
Aquí hay mucho de eso.
Demasiado tururú.

Me estoy perdiendo el cincuenta por ciento de mis días: toda esa gente que habla sin parar, los que no se despegan del teléfono, los compañeros que adoran divagar. ¡Me lo estoy perdiendo todo! Y no puedo evitar recordar cómo era antes, en mi país, cuando no necesitaba esforzarme para captar toda esa información que ahora se me escapa.

¿Me explica alguien cómo he podido aguantar tantos años escuchando toda esa mierda?

 

Neon Trees – Everybody talks

All this trash talk make me itching.

Talking in your sleep


Mucha gente habla en sueños y no lo sabe. Mucha gente duerme al lado de gente que habla en sueños y no lo sabe. Algunos se dan cuenta, pero sólo porque quien habla lo hace en un idioma que a quien escucha le resulta familiar. En muchos casos no es así. De hecho, en muchos casos, en lugar de prestar atención al mensaje, el receptor se enfada y trata por todos los medios de evitar que el emisor prosiga con su discurso. En muchos casos nos comportamos como unos auténticos ignorantes.

La mayoría de nosotros lo desconoce, pero hay un idioma que mucha gente lleva dentro, que es innato, que de forma consciente nadie sería capaz de utilizar, pero que al dormir sale, sin quererlo, como un sueño. Ese idioma no es otro que el de los ronquidos. Con él, en contra de lo que muchos piensan, no se pueden formar sino mensajes hermosos. No tiene insultos. Ni palabrotas. Ni lugar para la tristeza. Hay quien considera que representa una de las expresiones de amor más puras, porque no se controla, porque no es la mente la que habla sino el interior.

La próxima vez que alguien ronque a tu lado recuerda esto, y en lugar de pegarle un puñetazo sonríe y vuelve a dormirte. Si alguien ronca a tu lado es que te quiere.

The Romantics – Talking in your sleep

And I know that I’m right ‘cause I hear it in the night.