Quién me ha robado el mes de abril


Te leía poco a poco porque por cada página tuya yo escribía otras diez en mi mente, que cada uno de tus gestos evocaba diez ideas y diez sensaciones cada palabra. No era capaz de leerte más deprisa porque no estaba seguro de poder sentir tanto en tan poco tiempo.
Te leía con calma porque si lo importante es el viaje para qué correr.
Te leía despacio por miedo, a malgastarte, a que te acabaras.
Te leía.

Ahora me han quitado el libro y no sé cómo sigues.

Joaquín Sabina – Quién me ha robado el mes de abril

Lo guardaba en el cajón donde guardo el corazón.

My list


No tengo tiempo es la respuesta que solemos dar cuando alguien nos pregunta por qué no hacemos esto o lo otro, y quizá es verdad, o quizá es que priorizamos otras cosas, que tiempo hay, pero hay que elegir a qué dedicárselo.

Esto que nos está pasando ahora es eso: tiempo, que intentando distanciarnos para evitar que se extienda el contagio al ritmo que lo está haciendo estamos ganando tiempo para todo eso para lo que normalmente no tenemos tiempo.

No sé, que a veces lo mismo me paso de positivo, pero yo creo que le podemos buscar el lado bueno a todo esto, y no es que esté menospreciando la situación ni mucho menos, pero si podemos hacer un dos por uno, y lejos del supermercado a poder ser, mejor que mejor.

¿Quién puede decir que no a poner su granito de arena al tiempo que se dedica a todas esas cosas que ha ido dejando de lado por culpa de la rutina? Todos ganamos: ¡no hay excusa!

Empiezo yo con algunas ideas de mi lista. ¿Me ayudas a seguirla?

  • ¡Escribir más! Que últimamente me cuesta.
  • Retomar el contacto (virtual) con ese amigo con el que hace tiempo que no hablamos.
  • Leer más, lo que sea: libros, cómics, blogs, noticias (pero sin obsesionarse con la que ocupa todas las portadas)…
  • Probar cosas nuevas en la cocina.
  • Volver al yoga (desde casa, claro).
  • Cuidar de mis plantas y aprender más sobre ellas.
  • … ¡te toca!

***Edito añadiendo vuestras sugerencias

  • Mejorar con el ukelele.
  • Limpiar los cristales.
  • Cambiar las cortinas.
  • Hacer llamadas de vídeo a la familia.
  • Pasar tiempo de calidad con quien compartimos nuestra casa.
  • Aprender algo nuevo y reinventarse: hay muchas plataformas online que tienen cursos gratuitos (coursera, edx, google activate…).

The Killers – My list

There’s nowhere else I’d rather be

Normal person


Hay gente que se siente normal todo el tiempo. En serio.
Y yo en ese frase no soy capaz de encontrar nada que me encaje.

Nunca he tenido claro qué es ser normal. He tenido ideas, siempre basadas en cualidades que me faltaban o veía en otros (más normales que yo), pero nunca una definición clara. No me atrevo a afirmar que soy algo que ni siquiera sé definir.

No soy capaz de sentir lo mismo durante más de cinco minutos. No sé si será normal, pero mis sentimientos van montados en estrellas fugaces: apenas los has visto y ya no están. El hambre es la excepción, que de ir montada en algo iría en caracoles con un pésimo sentido de la orientación. Siempre está ahí, todo el tiempo, como la normalidad de esa gente que se siente normal todo el tiempo.

Porque hay gente que se siente normal todo el tiempo.
Y yo ni siquiera sé si me considero gente.

 

Arcade Fire – Normal person

Is anything as strange as a normal person?