Wind in our sail


Me di cuenta entonces de que no necesitaba ser capaz de todo porque juntos éramos capaces de todo, que en este juego quizá no se gana pero se puede disfrutar con un buen equipo, y para qué estamos aquí si no es para disfrutar.

Me di cuenta de que por fuerte que soplara el viento eran más fuertes nuestros pulmones, que el aliento de uno solo podía impulsar las velas del resto.

Me di cuenta de que éramos una suerte de Power Rangers; asombrosos, sí, pero capaces de mucho más cogidos de la mano.
¡Me di cuenta de que éramos invencibles, joder!, y era verdad; que no había quien nos parara, que no se me ocurría nada que no pudiéramos hacer.

Megazord no es ninguna broma.

 

Weezer – Wind in our sail

And we can do so many great things together.

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Together again


Llegaré un día a ese túnel al que uno llega sin saber cómo lo ha hecho, veré la luz al final y caminaré hacia ella. Caminaré hacia ella porque no sé quedarme parado, porque nunca tengo miedo de dar el primer paso y porque para qué iba a estar en ese túnel si no es para atravesarlo. Y lo atravesaré.

Llegaré un día al otro lado, ese de donde viene la luz, y me encontraré entonces con todo aquello que la vida me ha ido arrebatando poco a poco, porque no es que perdamos las cosas: es la vida que se da cuenta de lo que nos importa y nos lo guarda para luego.
No es una actitud que termine de entender del todo, pero la vida es como es, y también se hace la gente planes de pensiones y nadie dice nada.

Llegaré a ese lugar un día y antes de que se me adapte la vista a tanta luz ya estaré escuchando canciones nuevas de Queen, y de Nirvana, y de Nino BravoNino Bravo, ¿verdad? Y brindaré con Fanta Piña con la mirada perdida en bolsas y bolsas de Ruffles Fresco Pepinillo.
Allí los Bollycaos sabrán como sabían antes, y llevarán cromos de Tois con el papel lleno de aceite. Y veré capítulos nuevos de Buffy mientras me hincho a Petit Suisse.

Me lavaré ese día los dientes con pasta sabor a fresa.
Y me veréis sonreír otra vez.

 

Evanescence – Together again

All just a dream in the end.

Your love is a song


Soy los latidos de José González,
la cinta que te grabé con mis canciones favoritas de Jack’s Mannequin,
la voz de Damien Rice clavando mis ojos en ti que nunca estabas.

Soy nuestro choque con Howie Day,
correr a cámara lenta a tu lado deseando que Snow Patrol no dejara de tocar,
el escondite de Serena Ryder donde no importaba que me fallaran las rodillas.

Soy la canción de James Vincent McMorrow que sonaba cada vez que se me paraba el corazón al verte,
la de Tracy Chapman con la que te pedí que me dejaras abrazarte,
la de A Fine Frenzy que escuchaba en bucle incapaz de creer que me hubieras elegido a mí.

Soy el beso que te robé en el cajero con Sixpence None the Richer,
tu accidente de Muse,
las ganas de Zahara,
el aliento de Creed,
las alas de Birdy.

Soy las tres palabras de The Avett Brothers.

Soy la cuenta atrás con la que K’s Choice anunciaba que aquello se acababa,
el huracán de Thrice que lo destrozó todo,
los días raros que siguieron con Vetusta Morla.

Soy el final de Ben Howard,
el aire frío que entraba por la puerta que dejó abierta Amos Lee;
echarte de menos con Mecano.

Soy beber con James Blake para olvidarte,
y con Joni Mitchell,
y con Twin Atlantic.

Soy un Funambulista borracho que lo único que quiere es que vuelvas.

 

Switchfoot – Your love is a song

Your love is a symphony, all around me, running through me