Devuélvemelo


Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo, decía Albert Einstein, aunque supongo que no exactamente así, que hasta donde sé no hablaba castellano.
Tiene sentido, supongo también, pero hoy se me antoja leer la frase al revés; tampoco exactamente, pero casi.

Si buscas lo mismo no hagas cosas distintas.

¿Por qué íbamos a querer siempre resultados diferentes? ¡Qué horror! Que nos hicimos sedentarios por algo.
A veces las cosas funcionan, van, y a todos nos gustan las cosas que van.
Pero a veces las cosas dejan de ir.

Las cosas pueden dejar de funcionar por muchos motivos: porque faltan pilas o gasolina, porque alguna pieza se ha movido, porque han caído víctima de la diabólica obsolescencia programada.
O porque alguien ha tenido la brillante idea de hacer cambios.

Si algo funciona no lo toques, dicen también por ahí, pero al mismo tiempo nos venden que hay que reinventarse, que somos gusanos a punto de convertirnos en mariposas (pasando por capullos más o menos tiempo según la persona). Lo que no nos dice nadie es que después de la fase final de esa metamorfosis algo nos vuelve a convertir en gusanos, sin previo aviso, porque sí. Y otra vez a empezar.

Vivimos inmersos en un continuo viaje de evolución que según se mire no nos lleva a ningún sitio. Nos arrastramos, volamos, nos arrastramos, volamos, nos arrastramos… bastante monótono para lo que cabría esperar de un cambio constante.

Las cosas a veces no solo no van, sino que se van. Y las dejamos. Porque estamos ocupados con otras, o porque tampoco son tan importantes, o porque no nos damos cuenta.
A veces, de pronto, en ese viaje con más o menos sentido, nos da por echarlas en falta. Nos da por pensar, y con un poco de suerte hasta empezamos a sospechar que ese alguien que tuvo la brillante idea de hacer cambios que nos llevaron a perder según qué fuimos nosotros mismos. Ríete de El Club de la Lucha. Y ya llegados hasta aquí, con el algo en mente y toda la reflexión hecha, ¿por qué no dar ese último paso y resolver el misterio de qué hicimos para perderlo?

A lo mejor aún podemos presionar CTRL+Z y volver a la mariposa 117, que a lo mejor la evolución va de eso, de ver qué mariposa nos hacía sentir más completos y volver a por ella.

Babi – Devuélvemelo

Mi tiempo, mi tiempo…

Normal person


Hay gente que se siente normal todo el tiempo. En serio.
Y yo en ese frase no soy capaz de encontrar nada que me encaje.

Nunca he tenido claro qué es ser normal. He tenido ideas, siempre basadas en cualidades que me faltaban o veía en otros (más normales que yo), pero nunca una definición clara. No me atrevo a afirmar que soy algo que ni siquiera sé definir.

No soy capaz de sentir lo mismo durante más de cinco minutos. No sé si será normal, pero mis sentimientos van montados en estrellas fugaces: apenas los has visto y ya no están. El hambre es la excepción, que de ir montada en algo iría en caracoles con un pésimo sentido de la orientación. Siempre está ahí, todo el tiempo, como la normalidad de esa gente que se siente normal todo el tiempo.

Porque hay gente que se siente normal todo el tiempo.
Y yo ni siquiera sé si me considero gente.

 

Arcade Fire – Normal person

Is anything as strange as a normal person?

Scared to be lonely


Alguien debería decirles a los del supermercado que tienen los huevos mal, que casi todo el mundo sabe que no hay que ponerlos en la misma cesta y ellos los tienen ahí, juntos, como si no supusiera eso un riesgo.
El problema es doble cuando uno piensa en esa gente que aún no sabe lo de la cesta, que seguro que llegan a casa y los dejan uno al lado del otro. Si eso no es una señal de que la raza humana está condenada no sé qué es.

La vida sería mucho más fácil si en el supermercado hubiera un huevo al lado de los yogures, otro con los kiwis, otro entre el Fairy y el Mistol y así, pero no; y no me vale la excusa de que los ponen en el mismo sitio para que la gente los encuentre con facilidad: ¿no sería mucho más fácil encontrarlos si estuvieran en todas partes?

Lo más triste de todo esto es que yo soy uno de esos que llega a casa y deja los huevos juntos, todos en la misma cesta, ¡a la mierda el sentido común! Y los dejo en el frigorífico, aunque no haga falta, porque tenerlos fuera es como discriminar, como si el resto de la comida fuera digna y ellos no, y no sé, iban a ser pollitos, digo yo que tendrán sentimientos.

Dejar los huevos fuera del frigorífico debería ser delito, por cruel. Seguro que por las noches sienten miedo y lloran, que tiemblan por falta de frío.
A los huevos les aterra estar solos.

Y a quién no.

 

Martin Garrix & Dua Lipa – Scared to be lonely

Is the only reason you’re holding me tonight ‘cause we’re scared to be lonely?