Bad


No me considero mala persona, pero a ver, buena buena tampoco.
Ochenta – veinte quizá.

Ochenta – veinte está bien. Muy bien.
Ochenta – veinte es ser bastante buena persona, casi todo el tiempo; algún desliz de vez en cuando.
A nadie le gusta un cien – cero. Es tan perfecto que da hasta rabia. Eso es un cien – cero.
No, gracias.

El problema quizá es que nunca hablo del ochenta.
No me gusta ponerme medallas, y no porque tenga un cuello muy sensible y me moleste el roce, aunque haga el cariño, que también, pero es que ¿no va eso en contra de todo esto? Eso es lo de las medallas. Esto es lo de ser buena persona.
No hay premio, no debería haber premio, nunca habrá premio.
Ser buena persona es el trabajo más desagradecido del mundo.
Lo siento.

El problema quizá es que sí hablo del veinte, ¡vaya que si hablo! Es lo único de lo que hablo, de hecho. Reconozco mis fallos, mis errores, todo eso que hago mal… y lo que no hago. Digo lo que pienso, siempre, aunque sea malo. Sobre todo lo malo.
Seguro que hay gente peor, pero se callan. Yo no sé.

A veces parezco un cero – cien.

 

Michael Jackson – Bad

You know I’m bad, I’m bad, you know it.

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The future


No sé dónde estaré dentro de un año, y eso me gusta. Creo que esa es la clave, de hecho; que si soy capaz de predecir mis pasos a medio plazo es que algo falla.

Uno no debería perder nunca la capacidad de sorprenderse. Tampoco la de sorprender a los demás, pero ¿cuándo fue la última vez que te diste una sorpresa? A ti, sí. ¿Por qué no?

Si hoy miro atrás me doy cuenta de que mi yo de hace un año no habría sido capaz de imaginarme donde estoy ahora, y eso me gusta.
Creo que esa es la clave, de hecho.
No debo estar haciéndolo tan mal.

 

San Holo ft. James Vincent McMorrow – The future

I think too much when I think about the future.

The bakery


Era una buena historia: no había fallos. Crecía despacio como la masa del pan cuando se hornea, se hinchaba por momentos, olía bien. Demasiado bien, ¿sabes? Tenía uno de esos olores que uno no se cansaría de oler jamás, de aquellos de los que deberían hacer ambientadores y no de jazmín o lavanda. Nadie quiere oler a lavanda en realidad.
Era pan recién hecho, y no es que se pusiera malo, pero se enfrió. Y olía menos.
Fue una buena historia mientras lo fue.

He seguido comiendo pan, que un hombre tiene que alimentarse, aunque tampoco demasiado. Sin embargo no lo he vuelto a hacer, o no lo había vuelto a hacer hasta ahora. Creo.

Tengo el horno encendido, hay algo ahí; y he dicho creo porque ese algo podría ser pan o no, no lo sé, aunque me acuerdo de aquel que se me enfrió y me entran las dudas.
¿Tiene sentido cuando al final todo se enfría?

El mundo de la panadería es muy loco.

 

Arctic Monkeys – The bakery

And the more you keep on looking the more it’s hard to take.