Save as draft


Tengo un cajón lleno de borradores, de hojas casi en blanco, de cosas que empiezo a escribir y me doy cuenta luego de que mejor no. Está ese cajón lleno de cartas que tienen título y poco más (Quizá otro día, Tampoco es tan buena idea, Si eso más tarde…); cartas que empecé a escribir un día como hoy pensando que tal vez sí, ignorando que me equivocaba de nuevo.
Tengo un cajón que casi no cierra.

Hoy, mientras escribía esto, lo he visto.

Tengo un cajón lleno de presión, de miedos.
Tengo un cajón que no cierra del todo porque un cajón cerrado no puede hablar, y este susurra cosas. Tengo un cajón que me dice que no voy a poder hacerlo, que soy incapaz, que para qué. Tengo un cajón que siempre tiene hambre, que quiere más, que me grita que esto no es más que otro borrador.

Lo siento. Esta noche no.

Katy Perry – Save as draft

I write it. Erase it. Repeat it.

Vas a quedarte


La próxima vez lo haré mejor, lo prometo.
Cambiaré todo lo que hago mal, y no solo eso: cambiaré también esas cosas que no te gustan, aunque no les pase nada, que me he dado cuenta de que no se trata de lo que está bien sino de adaptarse. Voy a ser como esas cosas que pones en los enchufes cuando te vas de viaje a otro país donde todo es diferente, porque al final la corriente es siempre la misma pero cambian los agujeros.
Un poco como nosotros.

La próxima vez lo haré mejor porque he aprendido.
De cada error se aprende, y te juro que a veces pienso que para qué hay que aprender tanto. ¿No basta ya? Uno piensa cuando acaba el colegio que ya está, pero no. Y luego a veces el instituto. Y la universidad. Y siempre que crees que acaba hay otra cosa.
Y al final, cuando parece que ya de verdad no hay más, está la vida.

Supongo que me sigo equivocando porque aún no estoy listo, que me sigue faltando un hervor o yo qué sé.
Creo que ya no me gusta aprender, que no lo disfruto como al principio de todo esto, pero entiendo que hace falta.
Y un poco también lo siento.

Nadie se merece ser con quien otro se equivoca, pero al mismo tiempo alguien tiene que serlo para que todo esto funcione. Ahí entras tú.
La parte buena es que cada vez me quedan menos errores de los que aprender, que voy empezando a entender cómo va todo esto, ¿sabes?

La próxima vez lo haré mejor.

Aitana – Vas a quedarte

Porque te juro que esta vez voy a cuidarte.

Destiny calling


Parece una tontería eso del destino, pero yo aquella noche tenía que girar hacia la derecha y no entendí bien el mapa; yo, que siempre me oriento a la perfección, que tengo un GPS integrado que nunca falla, que puedo perder los papeles pero jamás pierdo el norte.
Parece una tontería, pero en lugar de hacer lo que tocaba giré hacia la izquierda, e ignorante de mi error seguí caminando con la mirada hacia abajo, viendo en la pantalla de mi teléfono cómo ese punto azul que era yo se alejaba de esa línea azul que era el camino que debía seguir, y fue esa otra línea trazada entre mi giro equivocado y mi yo reducido a un punto la que describió esa ruta que algunos llaman destino.

Parece una tontería, pero mientras caminaba perdido en esos píxeles que me traía entre manos choqué, y supe cuando alcé la mirada que no lo era, pues no podía ser una tontería el destino si me había cambiado los polos para que diera contigo.

 

James – Destiny calling

Here we come, this is our destiny calling.