Look into my eyes


El dragón no era malo, pero era un dragón, con sus enormes alas de dragón, sus inquietantes garras de dragón, sus afilados dientes de dragón y sus intimidantes ojos de dragón. Pero el dragón no era malo.

A la gente, sin embargo, poco le importaba eso, pues ¿acaso no es un dragón un dragón? Fuego, gritos, sangre, llantos, carne desgarrada.
Carne desgarrada, una idea que posiblemente repugnara más al dragón que a sus aterrorizadas víctimas potenciales, pero a nadie se le ocurre pensar que un dragón pueda ser vegetariano.
¿Vegetariano? ¡Menuda estupidez! ¡Estamos hablando de un dragón!

El dragón solo quería saber qué se siente cuando miras a unos ojos y no huyen, pero era un dragón.
Nadie mira a los ojos de un dragón.

 

Outlandish – Look into my eyes

Has our world gone all blind?