Los charcos


Hay quien piensa que en un día gris es más fácil deprimirse, encerrarse en casa, dejar que el peso de la vida nos hunda en el sofá. Es subjetivo, supongo.
Lo que si es más fácil en un día gris es saltar en los charcos, y eso es objetivo. Parece simple, demasiado, estúpido quizá, pero ¿cuándo fue la última vez que saltaste en un charco? A veces no hace falta más.

Uno puede deprimirse cualquier día del año, pero no puede saltar en los charcos siempre que quiera. Lo mismo estamos enfocando mal los días grises.

 

Dani Martín – Los charcos

En los charcos saltaremos tú y yo.

Summertime


Hoy me siento como una lámpara de esas que se clavan en el suelo del jardín, absorben la luz del sol durante el día y brillan de noche. Me siento así pero al revés, como si hubiera estado absorbiendo energía cuando era de noche y estuviera a punto de liberarla toda de golpe ahora que empieza el verano.

Hoy siento que tengo tanto dentro que puedo brillar más que el sol si me lo propongo, que no hay quien me pare, que he venido aquí a comerme el mundo y llevo mucho tiempo a dieta. Ya lo dije una vez y hoy lo repito: ¡a la mierda la Operación Bikini!

Hoy empieza el mejor verano de nuestras vidas.

 

My Chemical Romance – Summertime

You can run away with me anytime you want.

Llámame mañana


Con eso de que haya trenes cada cinco minutos me confío y no me muevo.
Pasas y no me subo, vuelves a pasar y hago igual… y otra vez.
Así todo el día.

Luego llega la noche, hace frío, llueve y pienso: joder, ahora me vendría bien un abrazo. Cuando por fin me decido ya no hay más trenes hasta mañana, y vuelvo a casa andando porque igualmente en el bus nocturno nunca vas. Para qué, si te has pasado el día arriba y abajo en el tren.
Camino, me mojo, pienso en ti y me digo: va, mañana sí.

Mañana vuelvo a dejarlo, que pasas cada cinco minutos. No hay prisa.
Y vuelvo a querer subirme a ti cuando solo queda bus nocturno o baño.

Llego a casa empapado, pero es tu culpa, por pasar cada cinco minutos.
Ojalá solo pasaras una vez en la vida.

 

Miguel Campello – Llámame mañana

Y antes de besarme dime cómo te llamas, por si acaso mañana no nos volvemos a ver.