Destiny


Y la verdad es que importa poco si crees en el destino o no: el destino cree en ti. Alguien tenía que hacerlo, ¿verdad?
El destino te tiene presente, te piensa… te soñaría si durmiera, pero no duerme: el destino se pasa la vida despierto, pintando líneas, tejiéndolas como la araña que acabo de matar en el suelo del baño. Espero que no fuera el destino, o al menos no el tuyo.

El destino une puntos que nunca se te ocurriría conectar, le da igual el dibujo que uno sabe que debería salir antes de coger el lápiz o si después del uno va el dos. Al destino se la pela.
El destino se pasea por ahí con sus ocho patas, muy loco, dejando huevos donde menos te lo esperas. Qué sale de esos huevos no lo sé, nunca he visto uno, pero supongo que lo lógico es que salgan más destinos. De alguna manera tienen que reproducirse.

El destino está en todas partes, paseándose o a punto de romper la cáscara. No lo vemos, pero tampoco vemos a esa araña que dicen que está en algún punto de nuestro cuerpo en todo momento.
Quizá se mueven demasiado rápido.
Quizá es que vamos pisando huevos.

 

Zero 7 – Destiny

Even though we’re miles apart we are each other’s destiny.

El fin del camino


A veces toca decidir, coges un camino y andas. Había otras opciones, muchas, pero solo puedes caminar hacia un sitio cada vez.
A veces es fácil: hay señales, gente que sabe cómo se llega o qué desvío tomar para alcanzar tu destino. Eso cuando tienes un destino.
A veces te la juegas: puro azar, sensaciones, intuición.
A veces echas a andar, rezando por el camino para que aquello salga bien.
A veces rezas aunque no creas en nada.

A veces sientes que llegas, que lo tienes, que esta vez sí.
A veces estás seguro de que estás ante la última curva.
A veces tienes razón, pero giras y hay un muro.

A veces se acaba el camino y no hay nada, y todo ese tiempo que has andado es tiempo perdido.
A veces toca deshacer el camino.

Quizá a la próxima…

 

Mago de Oz – El fin del camino

Y no sé adónde ir si no es sin ti.

Queen of boredness


Te acercas y alzo el vuelo, siempre, cada vez; hacia destinos distintos que ni siquiera planeo, aunque no quiera, aunque esté cansado. Me das alas.
Me das alas y vuelo, aquí, allí, a todas partes. No sé estar contigo y quedarme quieto: contigo viajo, con la mente, sin necesidad de llevarme el cuerpo. Nunca he necesitado menos equipaje que a tu lado. Me das alas.
Te veo y pienso ¡mírala!; y las despliego, me preparo, cojo carrerilla de cabeza y ¡allá voy!

Si te tengo cerca vuelo. Siempre. Cada vez.
Me aburres mucho.
Pero mucho.

 

Kinny ft. Diesler – Queen of boredness

Can you tell me something amusing?