I only want to be with you


Y si me resisto a reconocer que está todo perdido es porque aún no he soñado contigo, que yo sé como soy y sé que ese es el punto, que una vez pase eso no habrá nada que hacer, pero hasta entonces hay esperanza.

De momento me mantengo, nada grave, encontrando válida cualquier excusa para hablar de ti, pensando en esa risa algo más de lo que debería, no contando las horas pero poniéndome nervioso cuando solo son minutos. Y contando los minutos.

Es la primavera, ¿sabes? Que yo no soy así, que me da igual; que si me he pasado el día pensando en el roce de tu piel es porque es suave y a la gente le gustan las cosas suaves, y soy humano: nos atraen las cosas suaves igual que nos gustan las cosas que crujen.

En un momento dado nadie le dice que no a una bolsa de patatas… y ahora no puedo dejar de pensar en si crujes.

Y estoy deseando soñar contigo.

 

Shelby Lynne – I only want to be with you

‘Cause you’ve started something, oh, can’t you see that ever since we met you’ve had a hold on me?

 

15 minutos


Eres un libro que apenas tengo tiempo de leer, lo cual es bueno, porque siento que sería capaz de devorarte en un instante. Una semana un capítulo, otro la siguiente… Siempre quiero más. Siempre vuelvo a esa estantería a buscarte.
Sueño con tu portada, con abrirla despacio, con acariciar con cuidado cada una de tus páginas, como si uno fuera capaz de estremecer un libro. Te leo ávidamente, porque eres solo mío o finjo que así es, porque cada nuevo detalle me arranca una sonrisa. Giro las hojas con miedo, ignorando si eres un relato corto, una novela o una saga; y por favor, sé una saga.

Terminas siempre igual: se cierra el capítulo, te acabas, te alejas y soy yo el que se va.
Y quizá estoy contigo media hora a la semana, pero es la media hora que más ansío.

Marwan – 15 minutos

Siempre, siempre, siempre.

Animal I have become


Cae la noche y salgo. Llevo mi mejor traje, por nada en concreto diría, pero siempre hay un motivo. No lo planeo, pero siempre que lo llevo ocurre algo.
Me muevo sigiloso entre la gente simulando ser uno más. Como otros tantos, llego a un semáforo, lo veo en rojo
(rojo)
y me paro. En ese instante la huelo. Mi olfato se adelanta siempre a mi vista.
Lleva su mejor traje, aunque estoy seguro de que todos los que tiene son su mejor traje. Pantalones gris claro y americana del mismo color, sobre una camisa blanca de la que sólo veo un pedazo de cuello
(cuello)
que juega a asomarse entre una melena rubia que cae recta hasta su cintura. La huelo y es champú primero y perfume luego. No son olores del todo desagradables, pero no son lo que busco.
El semáforo sigue en rojo.
(rojo)
Por suerte es de los que tardan.
Inspiro profundamente, atravesando esta vez el champú y el perfume, y la encuentro. La huelo, caliente,
(fresca)
serena. Se gira durante unas décimas de segundo hacia su hombro derecho, tras el cual estamos mi nariz y yo, para volver a mirar al frente justo después. ¿Nos ha visto? No lo sé, pero si es así eso no la ha incomodado lo más mínimo.
Como si quisiera provocarme, se desprende de la americana. La camisa blanca puede respirar
(respirar)
por fin.
Empiezo a sentir cómo su aroma, el suyo de verdad, va calando en mi sistema. Voy respirando lento, saboreando cada nota de su olor, mientras un escalofrío que nace de mis hombros desciende al mismo tiempo por mi espalda y por mis brazos. Eleva hacia atrás los suyos para recogerse el pelo. Estás jugando con fuego, nena. Su piel es pálida, suave,
(caliente)
delicada. Otra inspiración acrecenta su fragancia y empuja el escalofrío hasta mi cintura y hasta mis codos. Probablemente debería haberme recorrido todo el cuerpo, pero se queda en esa zona, contenido… triplemente intenso.
Lleva una cadena alrededor del cuello. Me distrae igual que lo han hecho los olores artificiales segundos antes. Una segunda cadena cuelga de la primera delineando su columna. ¿No debería caer por delante? Los tiempos cambian; yo no. Cada vez estoy más desconectado…
(su cuello)
y más drogado.
Su olor domina todo mi ser. Creo que no voy a poder ser capaz de resistirlo.
(aquí no)
Noto una fuerza que me acerca a ella; una fuerza que me empieza a cerrar los ojos al tiempo que me abre la boca.
No te mueves. Lo estás deseando.
(es imposible)
Mi respiración se acelera.
(hay demasiada gente)
Juro que mi corazón, que lleva mil años muerto, late. Late muy fuerte.
Casi he cerrado los ojos por completo, me separan milímetros de su piel y la luz roja
(roja)
del semáforo tiñe mis colmillos.
Ha pasado tanto tiempo desde la última vez…
Cuando se enciende la luz verde su cuerpo yace en el suelo, su camisa es menos blanca y yo ya no estoy.
(roja, caliente, suave, fresca)
Llevo mi mejor traje.

 

Three Days Grace – Animal I have become

So what if you can see the darkest side of me?