Correr, pero a dónde


Corría sin prisa, porque tenía que llegar aunque no estuviera segura de si quería.
No podía arriesgarse a que le dijeran que no había puesto de su parte.
No podía fallar.

Fallar… pero a quién.

Era la batalla de siempre:
lo que estaba bien contra lo que tenía dentro,
ella contra el resto,
la cabeza contra el corazón.

Ella contra ella.

Era su cabeza contra su corazón, y ahí no podía echarle la culpa a nadie más.
Corría, y en ningún momento se había planteado parar, aunque corría despacio.

Pudo haber llegado antes, pero es que a veces hay que llegar tarde.

 

Zetazen – Correr, pero a dónde

La eterna cuenta atrás empieza en doce.

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Watch me read you


Soy incapaz de leerte, aunque no eres un libro, así que ¿de quién es la culpa?
Es una pregunta retórica: es mía; pero cómo iba a saber que no es posible si he aprendido a tocarte sin que seas un instrumento, si te pinto las mejillas y no eres un cuadro, si aunque no tengas pinta de móvil te hago vibrar.

Es confuso. Todo. Mucho.
Te he ido asimilando a conceptos y ha funcionado hasta ahora.
Y eras cada objeto.
Y eras cada forma de arte.

Me he convencido de que era posible que lo fueras todo y he querido que fueras poesía. A fin de cuentas poesía eres tú, ¿no? Y no, o no lo sé.

Soy incapaz de leerte.

 

Odette – Watch me read you

When will I learn?

HOLD ME TIGHT OR DON’T


Te dije que me abrazaras fuerte o no lo hicieras, que si la música se inspira en la vida no sé por qué no se iba a inspirar mi vida en una canción.
Y decidiste no abrazarme.

Es eso lo que pasa, ¿no? Dar opciones es precisamente eso.
– Mamá, ¿puedo ir?
– No.
Nos enfadábamos, sí, pero ¿de quién era la culpa?

A lo mejor vivimos toda nuestra adolescencia mal. A lo mejor habría bastado con cambiar esa pregunta por un Mamá, voy a ir. No lo sé; nunca lo sabré.
Ahora mamá dice siempre vale, le guste o no. Hacerse mayor es también eso.

Y decidiste no abrazarme.

Había dos opciones: una en la que ganábamos los dos y otra en la que solo ganaba yo.
Tú podías ganar o perder, y decidiste perder.
Todo esto me lo enseñó Kelly Clarkson.

Uno pesca hasta que tiene suficientes peces para comer y entonces para.
No pensamos en lo buenos que estarán los otros peces cuando ya tenemos la barriga llena.

Tú podías haber detenido esta pesca indiscriminada.

Y decidiste no abrazarme.

 

Fall Out Boy – HOLD ME TIGHT OR DON’T

And when your stitch comes loose I wanna sleep on every piece of fuzz and stuffing that comes out of you.