Second date


Quizá sea arriesgado, pero yo eso de ir a las citas a aparentar no lo veo: ¿por qué tengo que esforzarme en parecer normal si no es el caso? Si al final nadie lo es, y además, ¿hay algo más aburrido que una cita normal?
Seguro que la respuesta es sí, pero pocas cosas.

Podría ponerme mis mejores galas, dármelas de intelectual o de profundo, controlar mis comentarios fuera de tono e incluso afeitarme, pero ¿para qué? Decía mi madre que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, y a mí últimamente me duele un poco la pierna. Y la barba me crece demasiado rápido.

Quizá sea arriesgado, pero estoy casi seguro de que tengo el récord de primeras citas sin Continuará. Voy a lo loco, sin filtro, yo al cien por cien. Es más, creo que a veces fuerzo un poco y llego al ciento veinte; porque me encanta vivir al límite y esto es como lo de los espermatozoides, que muchos lo intentan y solo uno lo consigue.

Pensamos siempre en cómo hacer las cosas fáciles, pero a veces hay que saber poner barreras.

Aprendí mucho del óvulo que fui cuando era joven.

 

Vivian Girls – Second date

We’ll be together til the end.

Just go (Never look back)


Te acompaño hasta el coche y ahí nos despedimos: ha estado bienun placerya hablaremos… lo típico. Sabes perfectamente que en ese momento las palabras no significan nada, que el veredicto final llegará cuando me vaya. Entrarás en el coche despacio sin dejar de mirar cómo me alejo y no arrancarás hasta que me veas girarme o desaparecer sin hacerlo, lo que llegue antes, pues esa es la única respuesta que necesitas.

Empiezo a andar.

Hay algo que no te he contado de mí, y quizá ahora que ya me estoy apartando es tarde, pero yo nunca me giro; no me gusta alargar las despedidas.
Yo soy de los que se van cuando dicen adiós, de los que cuelgan tras el primer cuelga tú.

Me ven tus ojos cada vez más pequeño, mi cuello inmóvil. Ahí tienes tu respuesta… y no hay quien te borre la sonrisa: es la primera vez que alguien se aleja de ti caminando de espaldas.

 

Papa Roach – Just go (Never look back)

Taking my heart won’t be that easy.

Con las ganas


Esta tarde, a las siete, habría echado hacia atrás la manecilla de las horas hasta llegar a las seis; y habría hecho lo mismo a las siete, y a las otras siete, y así una y otra vez cada sesenta minutos; no por tener más tiempo, sino por tener poco tiempo eternamente. Lo bueno, dicen, si breve, dos veces bueno; y hoy lo habría hecho breve de forma indefinida; con el vértigo de la proximidad del abismo siempre presente; con la ilusión de cada nuevo arranque casi constante; con las dudas; con las ganas; con el miedo, con las ganas, con tus ojos, con las ganas con tus labios con las ganas con las siete.

Esta tarde, a las siete, eran las seis en Canarias.

 

Y jugamos a ser dos gatos que no se quieren dormir.