Under pressure

Hubo un tiempo en que escribía prácticamente a diario. No sé si alguien se acordará de eso, porque a mí la verdad es que me cuesta recordarlo, pero es cierto.
Cuando escribes cada día no es que no importe lo que digas, pero hay menos presión: si hoy no sale del todo bien mañana ya irá mejor. Es rutina, una parte de tu día a día y del día a día de los que te leen; y lo que pasa con la rutina es que la damos por supuesta. Eso, desde los ojos del que está a este lado de la pantalla, es bueno.
Yo me sentaba a escribir y lo hacía sobre cualquier cosa, por pequeña que fuera; y aunque el tema apenas tuviera relevancia las palabras fluían porque no tenía presión.
La presión es la peor enemiga de las musas.

Supongo que esto es una disculpa… o una excusa.

Escribo poco porque escribo poco, y como escribo poco cada vez escribo menos.

My Chemical Romance + The Used – Under pressure

It’s the terror of knowing what the world is about.

Save as draft

Tengo un cajón lleno de borradores, de hojas casi en blanco, de cosas que empiezo a escribir y me doy cuenta luego de que mejor no. Está ese cajón lleno de cartas que tienen título y poco más (Quizá otro día, Tampoco es tan buena idea, Si eso más tarde…); cartas que empecé a escribir un día como hoy pensando que tal vez sí, ignorando que me equivocaba de nuevo.
Tengo un cajón que casi no cierra.

Hoy, mientras escribía esto, lo he visto.

Tengo un cajón lleno de presión, de miedos.
Tengo un cajón que no cierra del todo porque un cajón cerrado no puede hablar, y este susurra cosas. Tengo un cajón que me dice que no voy a poder hacerlo, que soy incapaz, que para qué. Tengo un cajón que siempre tiene hambre, que quiere más, que me grita que esto no es más que otro borrador.

Lo siento. Esta noche no.

Katy Perry – Save as draft

I write it. Erase it. Repeat it.

Me fui

Nunca tengo miedo de irme, pero cada vez que lo hago me aterra la idea de no poder volver. Aprendí a tirar migajas para marcar el camino, pero los niños gorditos las tiramos con una mano y las cogemos con la otra. Aprendí también que con la comida no se juega.

Si uno quiere volver tiene que irse, y ¿no nos vamos a veces solo por eso? Nos da igual adónde o cómo: nos vamos para volver, que una estancia permanente no tiene impacto y aquí todos somos muy de querer dejar huella.

Me fui o me he ido, no lo tengo claro, y ojalá, porque si supiera en qué tiempo escribirlo sabría dónde estoy. ¿Sigo por ahí? ¿He vuelto ya?

 

Bebe – Me fui

Me fui pa’ volver de nuevo.