Destiny


Y la verdad es que importa poco si crees en el destino o no: el destino cree en ti. Alguien tenía que hacerlo, ¿verdad?
El destino te tiene presente, te piensa… te soñaría si durmiera, pero no duerme: el destino se pasa la vida despierto, pintando líneas, tejiéndolas como la araña que acabo de matar en el suelo del baño. Espero que no fuera el destino, o al menos no el tuyo.

El destino une puntos que nunca se te ocurriría conectar, le da igual el dibujo que uno sabe que debería salir antes de coger el lápiz o si después del uno va el dos. Al destino se la pela.
El destino se pasea por ahí con sus ocho patas, muy loco, dejando huevos donde menos te lo esperas. Qué sale de esos huevos no lo sé, nunca he visto uno, pero supongo que lo lógico es que salgan más destinos. De alguna manera tienen que reproducirse.

El destino está en todas partes, paseándose o a punto de romper la cáscara. No lo vemos, pero tampoco vemos a esa araña que dicen que está en algún punto de nuestro cuerpo en todo momento.
Quizá se mueven demasiado rápido.
Quizá es que vamos pisando huevos.

 

Zero 7 – Destiny

Even though we’re miles apart we are each other’s destiny.

Shit, man!


La vida son puertas y yo un participante perpetuo de un curioso concurso de televisión, ese tipo que nunca gana y vuelve programa tras programa a luchar de nuevo por el gran premio final.
En la última prueba siempre hay tres puertas y tengo que elegir una.
Dos premios de mierda y el premio gordo.
Me equivoco siempre.

Estoy siempre ahí a la misma hora, en el mismo canal. Regular que es uno.
No sé cómo será en tu lugar de trabajo, pero en los baños del mío hay tres puertas. Cada día es la gran final.
El premio gordo es no tener premio, mientras que en los premios de mierda no voy a entrar, que bastante bien los describe ya el nombre.

Llega un punto en el que, visto lo visto, empiezo a preguntarme si es que cago mal. Sí, tal cual, lo has leído bien.
Yo acabo y me preocupo de dejarlo todo limpio, uso la escobilla cuando procede y todo ese rollo (humor de WC).
La escobilla, esa gran desconocida.
Soy raro, ¿verdad?

Hay veces que abro las tres puertas y todas son la puerta mala, que el truco era retirarse con lo ganado pero me puede el ansia.
Y como no soy cabezón repito siempre al día siguiente.
Algún día ganaré, ¿no?

No ha sido hoy, pero no me gustaría despedirme sin saludar antes a todos esos cerdos que hacen posible que una necesidad básica se convierta en una aventura sin parangón; a ellos y a mi madre, que no se pierde nunca el programa.

¡Hasta mañana!

 

Skylar Grey ft. Angel Haze – Shit, man!

It comes to hit you when you are least expectin’ it.