Late to the party


Las mejores fiestas que recuerdo son aquellas que me he perdido,
esas a las que he llegado cuando ya habían encendido las luces,
cuando sonaban las lentas o ni siquiera eso.

De las mejores fiestas que recuerdo solo compartí el final con aquellos que fueron:
el resto del tiempo lo pasé contigo,
perdidos en buscar excusas para entretenernos,
corriendo sin prisa hacia donde no era,
bailando canciones que no sonaban,
sintiéndonos más dentro mirando desde fuera que esos locos que creían vivir el momento.

En las mejores fiestas que recuerdo cambiamos alcohol por aire fresco, cuerpos por árboles, neones por estrellas, música por suspiros, gritos por roces…
Siempre había tiempo, cinco minutos más para otra locura y otros cinco.

Contigo siempre era pronto para llegar tarde.

 

Kacey Musgraves – Late to the party

And who needs a crowd when you’re happy at a party for two?

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Penguins & Polarbears


Me meto el cepillo de dientes en la boca y todas las cosas que he ido olvidando hacer durante el día vuelven a mí. No falla: es magia. Me meto el cepillo de dientes en la boca y tengo que estar en cualquier sitio salvo en el que estoy, y tengo que estar ahora, pues sé que se trata de un momento de lucidez fugaz. ¿Dejarlo escapar? ¡Antes muerto!

Puedo pasar media hora dando vueltas por casa haciendo esto y aquello con el cepillo de dientes entre mis labios, esforzándome al máximo por no tragarme el Licor del Polo, que aunque yo no sea un pingüino estoy seguro de que también me acabaría subiendo, y además he visto en documentales cómo andan los patos esos…

Me meto el cepillo de dientes en la boca tras haber respirado hondo y me preparo para lo que pueda venir, pues lavarse los dientes es para mí toda una aventura: nunca sé qué me deparará el siguiente cepillado.

 

Millencolin – Penguins & Polarbears

Living this way is never something we did plan.

 

Blinded (When I see you)


Imagínate una fiesta de esas a las que acuden cientos de personas, la música a todo volumen, el alcohol intentando retener en el suelo los zapatos, conversaciones a gritos, bailes, risas, alguna que otra lágrima… Si al día siguiente le pidieras a cada uno de los asistentes que te contara lo que ocurrió la noche anterior obtendrías cientos de historias diferentes, tan dispares que costaría creer que todas hubieran tenido lugar en el mismo sitio, en el mismo intervalo de tiempo, pero habría sido así.
Esa fiesta es mi cabeza.

A veces tus nudillos golpean la puerta, otras me mandas un mensaje anunciando tu llegada, las mejores son sin duda cuando me giro y ya estás dentro. Es verte y parar la música, encender las luces y desalojar la sala, que me sobra gente.
Hay calma cuando apareces, se pinta todo de blanco, se vuelve mi mente un lienzo sobre el que solo quiero ver tu figura.
Y ojalá no frieguen nunca el suelo para que no puedas despegar los pies de mi lado.

Third Eye Blind – Blinded (When I see you)

And I’m blinded, there’s nothing left to do.